Venezuela y Argentina: países peligrosos para España
Piensen en la siguiente escena: una madre reprende a su hijo por relacionarse con chicos con malos antecedentes… “¡No quiero que te juntes con esos chicos… Te van a llevar por mal camino!”… ¿Cuántas veces habrá escuchado a una madre decir algo así? Es que la experiencia de la madre le indica que el hecho de que su hijo se relacione con chicos con malos antecedentes, sabe que es probable que de un momento a otro, eso le traerá problemas.
¿Y qué tiene que ver esto con España? Tiene que ver y mucho. Es que la economía española tiene vinculaciones con algunas economías altamente riesgosas, lo cual puede provocarle más de un problema, que ya tiene bastantes problemas con la desaceleración que sufre su economía y el aumento de las presiones inflacionarias.
En relación a esto, el Banco de España emitió un informe titulado “Mapa sobre la exposición internacional de España” en el que considera que la economía española está más expuesta que el resto de los países de la comunidad europea a los riesgos mundiales. Estos mayores riesgos surgen de las relaciones que España posee con países como Argentina, Cuba, Venezuela, Irán y la República Dominicana y tienen que ver con la cuestión energética y la interdependencia financiera.
El análisis que realiza el Banco de España sobre los riesgos que enfrenta la economía española es bien pormenorizado, ya que se analiza la vinculación de la economía española con 132 países así como los diferentes indicadores que sirven para medir dichas relaciones y el nivel de riesgo. Por ejemplo, para analizar la interdependencia de la economía española con el resto de las economías, se utilizaron como indicadores las exportaciones e importaciones de bienes y servicios, las importaciones energéticas así como los stocks de activos y pasivos de cartera, de inversión extranjera directa y de activos y pasivos bancarios.
De dicho análisis surgió que España posee un nivel de riesgo superior a la media en materia energética y financiera. En el primer caso se debe a una mayor dependencia energética de países como Irak, Nigeria, Irán, Venezuela, Camerún, Guinea Ecuatorial, Angola, Gabón y Siria, en tanto que, en el segundo caso, se debe a que la economía posee una mayor interdependencia financiera con países como Argentina y Venezuela.
Para tener una idea de lo sensible que es la cuestión energética en España, uno de los principales factores que explican el mayor nivel inflacionario del país en relación al resto de los países que conforman la comunidad europea, es el componente energético. Si a ello se le debe agregar que el país depende altamente de países con una gran inestabilidad política o con actitudes hostiles como Irán, el nivel de exposición de la economía española es para nada despreciable.
Imaginemos qué ocurriría si EE.UU. decidiera atacar a Irán…o que en Venezuela se produzca una crisis económica provocada por el elevado nivel inflacionario.
¿Qué implicancias tiene esto para España? En principio este estudio no muestra que estos riesgos sean de gran significancia por el momento para la economía española. Sin embargo, deben ser considerados para que la economía vaya reduciendo la exposición a los mismos, así poder reducir de este modo su vulnerabilidad.
España por el momento no se muestra muy preocupada por reducir su vinculación con Venezuela. De hecho, el gobierno español ha llegado a un acuerdo con Venezuela para que este país le suministre 10.000 barriles diarios de petróleo a un precio de US$ 100 el barril a cambio de inversiones y tecnología. Para España en estos momentos, este acuerdo es de significación en su lucha por controlar las presiones inflacionarias, las cuales provienen en gran medida del aumento del precio internacional de la energía de la cual España es altamente dependiente.
¿Y que implicancias puede tener para Venezuela y Argentina que países como España los vean como de alto riesgo? Lo más relevante que se puede obtener de este análisis que resalta los riesgos a los que está sometida la economía española, para Venezuela y Argentina es que, el hecho de ser vistos como factores de riesgo por la propia inestabilidad de estas economías, puede reducir las oportunidades de negocios para las mismas en general y para los empresarios de dichos países en particular.
Pensemos en el caso simple de un productor de algún bien exportable radicado en Argentina que busca exportar sus productos a España. Seguramente el empresario español preferirá realizar acuerdos con empresarios de países más estables ya que el fuerte deterioro de la competitividad de la economía argentina pone en riesgo la capacidad del empresario argentino de cumplir con sus compromisos.
La estabilidad macroeconómica e institucional de los países son elementos de gran importancia para asegurar el crecimiento de los mismos, ya que fomentan la inversión y la oportunidad de negocios. Argentina y Venezuela deberían valorar más la búsqueda de una mayor estabilidad en sus economías y en sus reglas, ya que allí radica uno de los pilares para el crecimiento y desarrollo de los países.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo











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