Se derogó la Resolución 125 ¿Y ahora qué?

By Paola Pecora

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Luego de la derogación de la conflictiva Resolución 125, que aumentaba las alícuotas a determinados productos agropecuarios con movilidad, según los precios internacionales de los commodities, vemos nuevamente los problemas que en la Argentina estaban tapados por la coyuntura urgente e inmediata del campo, como son la inflación y la suba del gasto público, este último alimentado por una serie de subsidios cruzados, destinados a contener los precios desfasados del transporte, alimentos, combustibles. Encima la aerolínea de bandera, Aerolíneas Argentina pasa ahora al ámbito estatal. Tras que éramos pocos…
Los números son preocupantes, y ahora, sin un ingreso extra por la no aprobación de la 125, lo es aún más.
“Nunca antes la caja oficial, quizás el activo político que el kirchnerismo cuida con mayor recelo, estuvo tan expuesta a tantos fenómenos, internos y externos.” señala el diario argentino La Nación del domingo. Los subsidios ya casi igualan al superávit .
La suba de los precios internacionales generan beneficios para países como Argentina, en que sus exportaciones están compuestas por commodities en su mayor parte… pero también inconvenientes como una mayor inflación, de la que todo el mundo en mayor o menor medida se queja, desde China hasta Perú. El Estado deberá destinar a subsidios ” el equivalente al superávit fiscal primario. Ambos rozarán los AR$ 30.000 millones, o un 3% del producto bruto interno (PBI).”, según LN.
“El superávit fiscal primario previsto para el presupuesto es del 3,2% del producto, un valor que el Gobierno probablemente logre, aun sin el impulso de las agónicas retenciones móviles.”

De esos subsidios, un 66% irá a energía: AR$ 20.000 millones, transporte AR$ 7.000- 10.000; alimentos unos AR$ 4.000 (desde el gobierno, creen que será de unos AR$ 2600 millones)

Y en algunos sectores, los fondos destinados a subsidios, de seguir este ritmo, no serán suficientes para cubrir lo asignado para el año.

Y no podemos perder de vista que el 2009 es un año electoral: “El director de abeceb.com, Dante Sica, dijo que el gasto ‘viene galopando’ y que, pensando en 2009, ‘que es un año político, cuando el gasto de capital siempre aumenta, o se resigna superávit fiscal o hay que hacer un trade off dentro del gasto, y el único lugar para hacerlo son los subsidios”.

El economista Pablo Morra, de Goldman Sachs: “La meta de superávit de este año todavía es posible de cumplir. Dependerá de la evolución del gasto. Pero con la economía en desaceleración, el Gobierno debería desacelerar la suba del gasto para asegurarse un amplio superávit fiscal y despejar dudas sobre la situación financiera de 2009. Eso implicará resistir fuertes demandas de aumento de gasto. En una situación de mayor debilidad política y con elecciones por delante, el desafío de mantener el gasto controlado y el superávit fiscal va a ser grande, pero no imposible”.

Según El Cronista Comercial: “Por lo pronto, en el Gobierno hacen cuentas. Sumando los fondos que se dejarán de percibir por la caída de las retenciones móviles (alrededor de $ 4500 millones) al costo fiscal que tendrían las nuevas medidas reactivadoras (más de $ 1500 millones), ahora hacen falta $ 6000 millones si la intención es dejar intacto el superávit fiscal de este año. ¿De donde saldrán? “De los bolsillos de los caceroleros urbanos que apoyaron al campo’, deslizan en el Gobierno.” Se espera un aumento de tarifas de servicios públicos como luz, gas, trenes, subtes y colectivos, y lograr mantener el superavit fiscal.

Esta inflación, logra subir los costos internos y se mueve más rápidamente de lo que aumenta el tipo de cambio real, pero el escenario es aún peor, porque desde el conflicto con el campo, el valor del dólar se viene depreciando. De AR$ 3,16 que estuvo previo al conflicto, el valor del dólar se desinfló hasta llegar al valor de hoy AR$ 3,05. Y luego de haber tenido las exportaciones paralizadas, se espera una avalancha de liquidación de divisas en el mercado cambiario, “Cerca de u$s 2.000 millones pendientes de liquidación por parte de exportadores de cereales son los que ingresarían en los próximos 45 días al mercado cambiario. Estas son las estimaciones que manejan en la mesa de operaciones del Banco Central, donde aclaran que serán «cautelosos» a la hora de volver a comprar divisas para recomponer reservas.”, informa hoy el diario Ambito Financiero.
“La clave, por supuesto, pasará por tratar de que este mayor nivel de dinero circulante se traslade a las cantidades y no a los precios; para lo cual apuestan a mantener el dólar en torno a los actuales niveles, al menos durante unos meses.”, dice El Cronista.

Una serie de presentaciones de renuncias en el gabinete se ha producido en estos útlimos cuatro días, luego de la no aprobación en la Cámara de Senadores de la Resolución 125, y que según el diario La Nación serían: “el propio Urquiza [Secretario de Agricultura] presentó su renuncia al cargo el jueves pasado, después de la dramática votación en el Senado en el que el Gobierno vio enterrado su proyecto de retenciones móviles. Lo mismo hicieron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Planificación, Julio De Vido. Pero estos dos funcionarios recibieron de Cristina Kirchner la ratificación de que permanecerán en sus cargos. Ninguna señal en ese sentido le llegó a Urquiza, que anoche dijo a LA NACION que todavía nadie del Gobierno se había comunicado con él para anunciarle algún cambio.”

Hay indicios de que el próximo Secretario de Agricultura sería el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Carlos Cheppi: “Sugestivamente, anoche fue convocado a la quinta presidencial de Olivos el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Carlos Cheppi, hombre que reemplazaría a Javier De Urquiza en la secretaría de Agricultura, según confiaron a LA NACION cuatro fuentes oficiales.” sigue LN.

Convengamos que Urquiza no tuvo nunca margen de acción dentro del conflicto con el sector agropecuario, permaneció aislado, fuera de reuniones clave, en que quien negociaba era el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

La agenda presidencial de las próximas semanas, se dice contemplaría una serie de medidas para relanzar la confianza en la economía y en la política de la presidenta Cristina Kirchner: “aumento del salario mínimo, suba de las asignaciones familiares, incremento del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, la remisión al Congreso de un proyecto de ley de movilidad de las jubilaciones”, según El Cronista Comercial.

No se ve un escenario de crisis, por más que la haya en el terreno político, pero de mover las piezas correctas tanto en ese ámbito como en el económico, la Argentina debiera retomar su senda de crecimiento positivo.

En “Argentina exporta su modelo al mundo” hacíamos incapié en que la mejor forma de comenzar a destrabar los conflictos que la Argentina tiene, era derogando la Resolución 125.

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ACERCA DEL AUTOR

Paola PecoraPaola Pecora es la Editora en Jefe de Latinforme.com. Ha trabajado en el sector financiero durante 17 años, como asesora, trader y analista técnica y fundamental de mercados financieros internacionales. Trilingüe, de visión contrarian e independiente (demasiado a veces) la convierten en referente indispensable a la hora de evaluar y escoger oportunidades de negocios internacionalmente. Es actualmente asesora en mercados financieros de la consultora internacional Gerson Lehrman Group y ha sido editora de MoneyWeek Edición Sudamericana. Su columna sale los viernes en Latinforme Diario.

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