Nueva Política de Desarrollo Industrial en Brasil: Todo Fríamente Calculado por Lula
El lanzamiento de la nueva política de desarrollo industrial anunciada por el presidente Lula para Brasil, promete generar tanto o más ruido que los descubrimientos realizados por Petrobrás o que la mejora en el riesgo crediticio con el grado de inversión obtenido hace pocos días por el país…
¿Qué diría Keynes si supiera lo que está haciendo Lula en Brasil? ¿Es una política económica procíclica la que viene llevando a cabo?… Pareciera que sí, porque justamente decide reducir impuestos en un momento en que la economía Brasileña viene creciendo a todo vapor…
¿Qué envidia deben tener por estos momentos Cristina y Néstor Kirchner? Ojalá sea una envidia que los lleve a pensar que los objetivos que ellos persiguen de redistribución del ingreso, crecimiento e igualdad social, se pueden buscar a través de caminos diferentes a los que ellos eligieron y con la ayuda de la inversión privada.
Volviendo a Brasil, parece que nada conforma a Lula. O parece ser que Lula entiende que éste es el momento. Así como en Argentina, a poco de iniciada la crisis del 2002, algunos bancos en medio de un contexto agitado se animaron a prestar dinero y a expandirse (y es por ello que actualmente tienen un peso específico mucho mayor que el que tenían antes de la crisis), Lula entiende que este es el momento de Brasil mas allá de lo agitadas que están las aguas de la economía mundial.
Por eso es que lanzó el plan más que ambicioso, que se puede imaginar, de desarrollo industrial que contempla la desgravación impositiva para 25 sectores industriales de la economía por US$ 12.780 millones (desde junio de 2008 a diciembre de 2011), y la disponibilidad de financiamiento a los mismos por US$ 125.000 millones.
¿Qué busca con esta política económica Lula? Particularmente, impulsar la inversión en estos sectores, que considera claves y ampliar las exportaciones tanto en cantidad como en destinos. La inversión y el sector externo son dos elementos claves en el crecimiento económico de Brasil y el desarrollo de estos sectores, claves para un país que quiere ser líder mundial.
Si uno presta atención a las medidas que ha ido tomando Lula, encontrará que no son dispuestas al azar, sino que todo forma parte de un plan integral de crecimiento sostenido a largo plazo. Lula conoce las fortalezas y debilidades de Brasil y sabe en dónde están las oportunidades para hacer de su país, una potencia mundial de una vez por todas.
Lula ha planteado ejes estratégicos de la economía brasileña. El tema energético y los alimentos son temas claves para Lula. En relación al tema energético, desde hace ya más de dos décadas que en Brasil se viene incentivando la actividad petrolera, con incentivos a la exploración. Los resultados están a la vista: Brasil está a punto de ser una potencia petrolera mundial y hasta se da el gusto de pretender ingresar a la OPEP. Pero eso no es todo para Brasil en este aspecto. El país arrancó en punta en lo que a desarrollo de biocombustibles se refiere. Todo esto sin hacer mención a las inversiones que está promoviendo en materia de energía eléctrica y al impulso hacia la internacionalización de las empresas eléctricas de Brasil.
Por otra parte, Lula sabe que otro de los grandes desafíos para el mundo serán los alimentos, y es por ello que pretende que Brasil se convierta en el granero del mundo (y va en marcha a serlo sin dudas). Mientras en Argentina cada vez es mas grave el problema con la carne vacuna, los frigoríficos brasileños se están expandiendo a un ritmo feroz, comprando empresas en varios países de la región y aumentando los destinos de sus exportaciones.
Lula también comprendió los beneficios de la internacionalización de las empresas privadas y es por ello que está decidido a apoyarlas. Incluso ha creado un fondo soberano por US$ 20.000 millones que, entre otros objetivos se plantea el de apoyar la internacionalización de las empresas brasileñas.
Con todo esto, ¿Qué más le hacía falta a Brasil? Sin dudas que limitar la vulnerabilidad externa y desarrollar áreas claves que todo país líder tiene que tener.
Es por ello que con la nueva política de desarrollo industrial busca hacer más competitivas a las empresas y lograr que las mismas se lancen a nuevos mercados para ampliar el abanico de receptores de productos brasileños. Lula quiere mostrar que para ser competitivo no necesariamente se debe recurrir a la vieja y conocida devaluación de la moneda, sino que también se puede alcanzar a través de la mejora en la productividad.
Y como todo país líder necesita, Lula buscará fomentar con este plan el desarrollo de áreas claves tales como el complejo militar industrial, las tecnologías de información y comunicación, la energía nuclear y el complejo aeronáutico. También con este plan, Lula impulsará inmediatamente la industria naval. Petrobrás (BVSP:PETR3; NYSE:PBR), por su parte, contratará en astilleros nacionales brasileños la construcción de 146 embarcaciones nuevas destinadas a apoyar sus actividades offshore.
Para el ministro de economía brasileño, Guido Mantega, este plan: “Es ambicioso, pero con condiciones de ser implementado. Y si es osado en las desgravaciones impositivas, para abaratar las inversiones y fomentar las exportaciones, de hecho apunta a garantizar la sostenibilidad del ciclo de crecimiento.”
La confianza que tiene Lula en el liderazgo que alcanzará Brasil, lo llevan a decir que Brasil y otras grandes economías emergentes: “serán las responsables, los próximos años, por la mitad de la tasa anual de crecimiento de la economía mundial”.
¿Existe algún riesgo vinculado a este plan de desarrollo industrial? Los temores que uno podría tener se relacionan con la posibilidad de que el mismo incremente las presiones inflacionarias, lo que puede llevar al Banco Central de Brasil a incrementar las tasas de interés con lo que se llegará a una situación en donde se impulse el crecimiento de ciertos sectores productivos y se desalienten otros vía mayores tasas de interés. El otro riesgo esta vinculado a un posible boom de ingresos de capitales que agraven más el problema del tipo de cambio, aunque para esta situación, se está evaluando imponer restricciones al ingreso de capitales.
La economía de Brasil crece con fuerza y cada día que pasa sigue sorprendiendo a tal punto que se hace cada vez más difícil prever hasta dónde puede llegar.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo











Brasil no puede hacer nada para evitar la inflación; los brasileños si puden hacer mucho, por lo menos los brasileños`pueden erradicar el analfabetísmo.Pueden hacer un esfuerzo por decentralizar el país. No es posible que en Brasil el único que se preocupa es Lula, yo les aseguro que ese señor, con todo el respeto que se merece: come bien, duerme bien, descansa bien, en fin lo tiene todo. si lo comparamos con el que esta más lejos de los bienes y servicios: no tiene agua, no tiene luz, vive en la ignorancia y solo se da de cuenta de la inflaxión cuando su pobre mujer le sale preñada.Deben los brasileños preguntarse que pueden hacer por su prójimo para ayudarl, levantarlo porque de cierto que cu7ando tu mejoras a tu vecino y todos siguen tu ejemplo entonces los vecinos de la favela sonreirán a tu paso.
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