Los Temas de la Semana en Latinoamérica: Inflación y Energía
No quiero ser repetitivo en los temas que abordo, pero la coyuntura de Latinoamérica no me deja mucha alternativa. Esta semana me la pasé hablando principalmente de dos temas: la problemática de la inflación y la cuestión energética y motivos no faltaron para eso.
Es que ambas cuestiones están presentes entre los problemas principales que están enfrentando todos los países de la región más allá de los posibles efectos de la crisis subprime. Claro que las causas de estas problemáticas y las acciones que están llevando a cabo los gobiernos para enfrentarlas, difieren significativamente entre los países.
A modo de ejemplo tomemos, en primer lugar, la cuestión energética. En relación a dicha cuestión uno encuentra que México está debatiendo acaloradamente de qué manera puede lograr recuperar su capacidad de producción petrolera y así fortalecer una fuente importante de ingresos para el gobierno al mismo tiempo que se evitaría la dependencia exterior en materia energética. El pueblo mexicano está en alerta ante cualquier posibilidad de privatización de PEMEX. El problema energético que enfrenta México surge como consecuencia de una falta de inversión en el sector durante años.
En una línea similar a la de México encontramos a la Argentina. A la falta de inversión en el sector energético en Argentina (que en los últimos años se produjo a consecuencia del congelamiento de las tarifas, decisión tomada por el gobierno justo en el momento en que los planes de inversión se habían reducido por la recesión que se vivía), se le agrega, en este último tiempo, el problema de la sequía. Y encima de esto, ya Bolivia no le enviará el gas que se había comprometido tiempo atrás y Brasil ha puesto en duda el envío de energía eléctrica ante problemas climáticos. Argentina piensa importar gas natural licuado para paliar (en parte) la situación y según un informe de la Auditoría General de la Nación, el país debería invertir US$ 4.000 millones durante una década en generación energética para hacer frente al abastecimiento de la demanda compatible con un crecimiento anual del 7%.
También muy complicado por los problemas climáticos, Chile está padeciendo la peor sequía en décadas (la producción eléctrica en Chile depende en un 64% de la producción hidroeléctrica), lo cual se ve agravado porque la Argentina no le enviará gas durante este invierno (ya que no puede solucionar ni sus propios problemas). Afortunadamente, el plan de ahorro energético está dando resultado y durante el mes de marzo se logró un ahorro de energía del 9,4%. Chile importa casi la totalidad del petróleo que consume. Como forma de solucionar la carencia de producción energética en un mediano plazo, hace unos días atrás, Enap (Empresa Nacional del Petróleo de Chile) y la minera Antofagasta (del grupo chileno Luksi), firmaron un acuerdo para la exploración y explotación conjunta de fuentes de energía geotérmica en el país.
En el caso de Brasil, el problema energético es menor. Si bien la sequía afecta al país, ello puede hacer peligrar principalmente el envío energético a la argentina, pero no su provisión interna. Brasil viene encarando el tema energético como una cuestión estratégica. Brasil no sólo piensa en el autoabastecimiento energético, sino también en participar en negocios de generación eléctrica a nivel regional a través de la empresa de capitales mixtos Eletrobrás (BSVP:ELET3).
En relación al problema inflacionario, aquí también es necesario hacer una división entre aquellos países que enfrentan el problema atacando sus causas, frente a aquellos que buscan atenuar sus consecuencias.
Y dentro del segundo grupo de países, los casos más graves son los de Argentina y Venezuela. En Argentina, incluso se niega oficialmente la verdadera situación de la evolución en los precios, a tal punto que el jefe de Gabinete nacional Alberto Fernández dijo que en Argentina se ha: “Instituido la idea de que acá hay una falsificación de los datos… todos hablan pero nadie mide”. Lo peor del caso es que mientras Fernández decía esto, existen denuncias penales presentadas por diputados opositores por la supuesta manipulación de datos, al tiempo que desde el mismo Indec se denuncia la manipulación de las estadísticas. Por supuesto que ya nadie cree en la veracidad de los datos y para ello sólo basta con realizar los gastos habituales para ver cómo evolucionan los precios realmente.
En el caso de Venezuela, a pesar de que se reconozca el problema (por lo menos lo reflejan los datos, aunque hay quien dice que el problema es mayor), no hay acciones concretas para solucionarlo y las medidas de controles de precios lo único que han logrado es desabastecimiento y un inmenso mercado paralelo.
En el lado contrario encontramos a Perú, México, Brasil y Chile con políticas de metas de inflación más saludables para controlar la dinámica de precios, aunque la suerte está siendo dispar entre ellos. En el caso de Colombia, se ha observado que ya ha comenzado a actuar la política monetaria sobre el canal crediticio lo cual le brinda cierta tranquilidad sobre las perspectivas de las presiones inflacionarias (aunque aún el problema está latente).
Para Perú la situación no viene bien, a tal punto que el Banco de la Reserva de Perú decidió un aumento de un cuarto de punto de su tasa de referencia (medida que el mercado no esperaba), al tiempo que incrementó el encaje mínimo al 8,5% que, según el Banco Central, esta elevación de las tasas de encaje es equivalente a un aumento de la tasa de referencia de 50 puntos básicos. En los últimos 12 meses, Perú registró una inflación del 5,6%, por encima de su rango meta de entre 1 y 3%. Para peor, la apreciación de la moneda peruana está golpeando la competitividad de la economía y ello genera malestar entre los productores. El Banco de la Reserva de Perú está interviniendo para evitar una excesiva apreciación del nuevo sol peruano, lo cual puede jugarle en contra en caso de que provoque una mayor inflación importada.
Chile por su parte, decidió mantener estable su tasa de referencia dado que la desaceleración en la actividad económica durante el primer trimestre del año ha atenuado las presiones inflacionarias. Pero también ha decidido el pasado jueves intervenir en el mercado de divisas para evitar la continuidad de la apreciación del peso chileno frente al dólar. Esta es una medida que beneficia a los productores chilenos siempre y cuando no se transforme en una nueva causa de inflación, tal como puede suceder en Perú si el dólar se sigue debilitando y con ello continúa el incremento de los precios internacionales de los commodities.
Finalmente en Brasil, producto de una mayor inflación a la esperada durante el mes de marzo, el mercado ajustó al alza su expectativa sobre la tasa de referencia del Banco Central de Brasil (la tasa Selic), para fin de año lo cual también impactó sobre la cotización del real. Pese a las dificultades que la inflación está generando sobre la moneda brasileña (con fuertes presiones hacia una mayor apreciación), la autoridad monetaria se mantiene firme en su postura de no intervenir excesivamente sobre el mercado cambiario para no incrementar las presiones inflacionarias.
Creo que cada vez quedan más claras las enseñanzas de estos dos problemas que enfrenta hoy por hoy Latinoamérica: Ambos se deben enfrentar con políticas de largo plazo que prioricen una solución de fondo. Caso contrario, el problema seguirá creciendo y estallará en el momento menos indicado… Esperemos que esto último no suceda en ninguno de los países de la región.
Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,
Horacio Pozzo
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ACERCA DEL AUTOR
Horacio Daniel Pozzo es Licenciado y Magister en Economía de la Universidad Nacional de La Plata. Trabajó como investigador para el Centro para la Estabilidad Financiera y en proyectos de investigación para el Banco Mundial, el BID,entre otros organismos internacionales, especializándose en temas de Gobierno Corporativo y Capital de Riesgo. Fue economista de la Fundación Capital de Argentina especializándose en temas de inflación, política monetaria y sistema financiero. Dicta clases de Macroeconomía II en la Universidad Católica de La Plata. Es autor de varios artículos sobre política monetaria y sistema financiero. Escribe el Latinforme Diario.
