Las cinco causas de la baja del petróleo
La OPEP decidió poner orden puertas adentro para frenar la baja del precio internacional del petróleo y anticiparse a una supuesta sobreoferta en el mercado, que se estima podría llegar de acá a fin de año a unos 1,5 millones de barriles diarios.
La OPEP buscará que sus 13 países miembros se “adhieran estrictamente” a sus cuotas de producción, de 28,8 millones de barriles diarios, frente a los actuales 29,67 millones. La diferencia de producción corresponde a la producción en exceso de Arabia Saudita de los últimos dos meses, país que se había manifestado a favor de dejar caer el crudo en ayuda de las economías occidentales que están atravesando desaceleraciones económicas. La inflación mundial está dando indicios de desaceleración, ya que desde mediados de julio en que el barril de WTI (West Texas) tocó los US$ 147,5, el petróleo se ha desplomado más de un 30% de su valor.
“Como el mercado está sobreabastecido, durante la Conferencia se acordó acatar las cuotas de producción establecidas en septiembre de 2007 (ajustadas para incluir los nuevos miembros Angola y Ecuador y excluir Indonesia e Irak), totalizando 28,8 mb/d, niveles a los que los Países Miembros se comprometieron a acatar”, es el comunicado de la reunión de la OPEP en Viena del 9 y 10 de septiembre.
Se decidió eliminar del sistema de cuotas a Indonesia, que aporta unos 865.000 barriles diarios y que por haberse convertido en país importador de petróleo, abandona la OPEP a fin de año. Esos, sumados a los 520.000 en exceso producidos por Arabia Saudita es la sobreoferta que preocupa a la OPEP.
La decisión de acatar cuotas anteriores no produjo ningún efecto alcista sobre el precio del crudo, más bien lo contrario, perdió US$ 3 desde la decisión.
Hay tres factores que están jugando a la baja en el precio del crudo, básicamente una demanda que aumenta menos rápido que lo previsto y una mayor oferta en el mercado:
- Como ya lo mencionamos en artículos anteriores, el factor principal es la baja en la demanda y en las perspectivas futuras de demanda de petróleo en el mundo. El consumo de crudo ha bajado en Estados Unidos desde inicio del año, se mantiene estable con tendencia a la baja en los países de la OCDE y si bien con perspectivas de alza, se ha desacelerado en los países emergentes.
- La mayor oferta de la OPEP, con Arabia Saudita solidaria aumentando su producción. Luego de la intervención de Bush, preocupado por los precios petroleros, Ryad actuó en consecuencia.
- Las menores tensiones geopolíticas (Nigeria, Irak, Irán).
- Aumento del dólar. Efecto importante ya que el crudo está formulado y viene pagado en esa moneda. Por lo general, la relación entre el precio del crudo y del dólar es inversa.
- La temporada de huracanes en EEUU fue particularmente benévola este año. Mismo habiendo algunos que amenazaron el Golfo de México, los que se produjeron no provocaron daños importantes.
Todo esto, más la revisión a la baja de las perspectivas de demanda mundial del petróleo por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) llevó a que los especuladores se calmen, con menos razones para especular al alza, que se retomaría de verse la producción nuevamente amenazada por revueltas geopolíticas o catástrofes climáticas.
En cuanto a la OPEP, triunfó el clan “duro” liderado por Irán y Venezuela. Llamada al orden a Bush y a su aliado saudita. El secretario general de la OPEP, Abdallah el-Badri se animó a decir que Estados Unidos “puede controlar a sus empresas pero no a la OPEP”. Punto final.
***La voladura del precio de los commodities, tanto petróleo como granos, tuvo a mal traer a más de uno. Menos a las compañías petroleras o productoras de granos, uno podría pensar. Pero no. Cuando hay precios regulados, o trabas a las exportaciones, sucede que el efecto de una mayor ganancia por un mayor precio internacional produce el efecto contrario: empobrecimiento.
Ha pasado en Argentina con la fuerte escalada de los precios de los commodities, en que inicialmente los productores agropecuarios ganaban fuertemente, pero a medida que esos mayores precios se trasladaban a toda la economía generando inflación, los costos de los insumos productores de commodities comenzaron a subir, el doble, y hasta el triple en ciertos casos. Los países, celosos de una ya alta inflación interna, no quieren agregar más. En realidad podrían combatirla con una mayor oferta productiva, pero eligen la limitación de exportaciones, más aumentos de impuestos y precios subsidiados.
Y en Argentina, un conflicto con el sector agropecuario que de tan económico se volvió político, y de tan político se volvió infantil. Los productores limitaron la comercialización de productos agropecuarios, especialmente de granos al exterior, con cortes de rutas, reuniones intrascendentes, y desencuentros tanto físicos como mentales. Resultado: se ha plantado menos trigo, y más del que requiere menor calidad tecnológica. En 2 ó 3 años la lechería y la ganadería pueden verse seriamente afectadas en un país agrícola-ganadero como es la Argentina, debiendo en el futuro de seguir con estas políticas, importar leche y carne.
Mientras esto pasaba en Argentina, políticas semejantes se implementaban en China. Tanto en agricultura, en que el gobierno subsidia a sus productores, como en petróleo, en que las compañías petroleras tanto productoras como refinerías terminan en desventaja con estas políticas.
China National Petroleum Corp (CNPC) es la mayor compañía petrolera de China y en el primer semestre del año vio sus beneficios antes de impuestos disminuir un 39% a US$ 8,3 mil millones, como resultado de pérdidas por refinación e impuestos sobre ingresos extraordinarios sobre las ventas de crudo, según la agencia china estatal de noticias Xinhua. Algo que terminó dañando su inversión: “para reducir costos, CNPC frenó o recortó inversiones de 49 proyectos en junio”, y bajando su plantilla laboral en un 5% (más de 80.000 despidos).
Sinopec, la mayor refinería en China, también fue golpeada por los altos precios del petróleo. El beneficio del primer semestre cayó un 77% interanualmente. Según China Daily, Su Shulin, presidente del Grupo Sinopec, dijo que la compañía deberá frenar gastos de inversión en exploración y desarrollo.
Desde la compañía dijeron que el gobierno continuará otorgándole subsidios en el tercer trimestre que pero podría bajar el monto por la caída del precio del crudo y de un incremento en los precios domésticos de refinación.
Casi el 80% del crudo refinado por Sinopec durante el primer semestre fue importado. Pero no pueden trasladar ese precio internamente, por la regulación que el gobierno ejerce sobre el mercado.
La conclusión es que ningún sector termina beneficiado. La inflación ha aumentado en China y los gobernantes reconocen que es por la inflación externa, las empresas ven sus ganancias resentidas por tener sus precios a la venta regulados, no así el de sus insumos, y la gente igualmente termina pagando más.
*** Me van a disculpar y es con mucha vergüenza que lo digo, pero la medición inflacionaria oficial en Argentina ha sido la más patética que se recuerde: 0,5% para el mes de agosto (mediciones privadas la multiplican por tres). Y nuevamente se puso en marcha el mecanismo: ola masiva de venta de títulos públicos, suba del riesgo país, y recompra de bonos para impulsar mejora en los precios. Incomprensible. Como frenar una inundación con un balde.
Las consecuencias de este efecto, que muchos asocian a realismo mágico, llegó a la canasta básica alimentaria que tuvo la mejor performance: una baja del 1% en agosto frente a julio. Una familia tipo de 4 personas ahora necesita AR$ 440 (US$ 142) por mes para alimentarse sin caer en la indigencia (según la Asociación de Dirigentes de Empresas, 300 alimentos relevados subieron en promedio 2,7% en agosto). Esto representa AR$ 3,7 (US$ 1,20) diarios para que un integrante familiar pueda alimentarse sin caer en la indigencia.
Mientras la inflación sube en el mundo, en la Argentina baja. Ya sabemos que el país funciona con el más puro sentimiento contrarian, pero en vez de beneficiarse por una conducta diferenciadora, se entierra cada vez más. “Se es un contrarian o una víctima”, decía un analista. En la Argentina no pecamos de minimalistas: se es las dos cosas.
En cuanto a la cancelación de la deuda con el Club de París que la Argentina anunció hace una semana, olvídense de todo lo que comentamos anteriormente: no se paga la cifra que se anunció de US$ 6.700 millones (se pagará al contado sólo deuda vencida), se quiere pagar aún menos que eso (se busca reducir el monto acumulado por intereses atrasados y punitorios desde 2001), el Club reclama una mayor deuda (más de US$ 7.600 millones), no se cancelará de una vez (se pagará en cuotas) y esto se transformó en un aquelarre al mejor estilo vernáculo argentino. Bien tailor-made, siguiendo reglas propias, como le gusta a la Argentina.
Lo único seguro es que se hace el tren bala.
Hasta el próximo viernes,
Paola Pecora
Artículos Relacionados
ACERCA DEL AUTOR
Paola Pecora es la Editora en Jefe de Latinforme.com. Ha trabajado en el sector financiero durante 17 años, como asesora, trader y analista técnica y fundamental de mercados financieros internacionales. Trilingüe, de visión contrarian e independiente (demasiado a veces) la convierten en referente indispensable a la hora de evaluar y escoger oportunidades de negocios internacionalmente. Es actualmente asesora en mercados financieros de la consultora internacional Gerson Lehrman Group y ha sido editora de MoneyWeek Edición Sudamericana. Su columna sale los viernes en Latinforme Diario.
