La trampa de los índices de precios en Argentina

By Horacio Pozzo

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Lo que ocurre con el tema de los índices de inflación en la Argentina se puede comparar con esos chicos que se portan siempre mal y viven prometiendo que no harán más travesuras…Es que existía la esperanza de que, a partir de la puesta en práctica del nuevo índice de precios minoristas, el termómetro inflacionario se iba a acercar al menos a los valores reales de inflación.

Mientras el gobierno argentino daba a conocer un incremento mensual de los precios de tan sólo el 0,6%, las principales consultoras privadas daban cuenta de un incremento estimado que más que duplicaba al dato oficial… ¿Qué ha ocurrido? ¿Acaso los analistas privados se han vuelto tan poco capaces de un día para el otro y sistemáticamente se equivocan en las estimaciones?

Para el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pareciera ser que algo de eso hay, ya que según él: “los verdaderos índices son los oficiales, el resto son solamente especulaciones de las revistas especializadas”.

Cuando en todo el mundo, los precios de los alimentos son los que, con más fuerza están creciendo, en la Argentina, con el conflicto entre el gobierno y el campo, que ha generado desabastecimiento, el incremento mensual fue de solamente el 0,7%.

Claro, es que el rubro “Alimentos y Bebidas”, es clave para los índices de pobreza. Por eso es comprensible el esfuerzo por evitar que los precios de los mismos registren las alzas que realmente están teniendo. Así, uno encuentra en Argentina que, mientras los índices de pobreza e indigencia siguen disminuyendo, en la calle hay más pobres e indigentes. Y no es, como se justifica el gobierno, una ilusión visual ni una sensación personal, basta con salir a la calle y ver la realidad en todas las provincias.

Pero ésta no es la única ilusión visual que genera la trampa de los índices. Esta subdeclaración de la verdadera inflación genera también un mayor crecimiento del PBI… ¿Cómo es esto?, La cuestión es simple, y a grandes líneas se puede decir que, debido al hecho de que estos índices son utilizados para deflactar a los rubros del PBI, todo lo que no se declara como incremento de precios, se declara como incremento en el producto.

Claro que la lista de consecuencias negativas que genera esta travesura de los índices de precios es mucho más numerosa. Algunos de los daños que genera para la economía son: una menor intención y concreción de inversiones, huida de los inversores de los títulos públicos nacionales, imposibilidad de acceder a los mercados financieros internacionales, mayores distorsiones en los precios relativos, y lo peor de todo es que no se ataca al problema inflacionario.

Esta situación daña a todos los inversores que tienen intereses en la economía argentina, a aquellos inversores de la economía real, y a aquellos que invierten en los mercados financieros.

Los interesados en invertir en la economía real, a consecuencia de la impredecibilidad en la dinámica de los precios (precios verdaderos), no pueden inferir con claridad la rentabilidad de sus inversiones. Todos los elementos claves para determinar si una inversión es rentable o no, se mueven con tal fuerza que hasta los proyectos de inversión de corto plazo se hacen difíciles de evaluar. Así por ejemplo, si alguien pretendía hace dos meses realizar una inversión en el sector exportable de Argentina, y hubiera pensado que, conociendo la evolución de los precios, podría controlar la dinámica del tipo de cambio real, se sentiría hoy frustrado al ver que el tipo de cambio nominal en Argentina ha sido forzado hacia una apreciación por el Banco Central de la República Argentina, que lo llevó desde los $3,21 de hace dos meses a los $ 3,04 actuales.

Tampoco encuentra un escenario fácil el que quiere invertir en el mercado de capitales argentino, que además de tener los problemas de su subdesarrollo (es pequeño y de poca profundidad), encuentra que los papeles tienen una excesiva volatilidad a consecuencia de la inestabilidad de las reglas de juego.

¿Cuál es la trampa de los índices de precios en la Argentina? La trampa consiste en que mientras desde el gobierno se mantiene la ilusión de que todo marcha de la mejor manera, con un nivel de inflación estable, cuando en todo el mundo se acelera (extraño ¿no?), con un crecimiento que se mantiene a tasas chinas (cuando lo racional indica que eso es imposible en las condiciones actuales), con niveles de pobreza e indigencia en baja, y demás ilusiones, la inflación sigue dañando a la economía haciendo cada vez más irreversibles sus consecuencias y acercándose cada vez más a un punto de no retorno, en el que será muy tarde para poder cambiar el rumbo.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

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ACERCA DEL AUTOR

Horacio PozzoHoracio Daniel Pozzo es Licenciado y Magister en Economía de la Universidad Nacional de La Plata. Trabajó como investigador para el Centro para la Estabilidad Financiera y en proyectos de investigación para el Banco Mundial, el BID,entre otros organismos internacionales, especializándose en temas de Gobierno Corporativo y Capital de Riesgo. Fue economista de la Fundación Capital de Argentina especializándose en temas de inflación, política monetaria y sistema financiero. Dicta clases de Macroeconomía II en la Universidad Católica de La Plata. Es autor de varios artículos sobre política monetaria y sistema financiero. Escribe el Latinforme Diario.

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