La Tragedia Sub Prime, la Fed …y Greenspan!
“I don’t want to be too sophisticated here, but 2007 is going to suck, all 12 months of the calendar year.’’ lanzaba Donald Tomnitz, CEO de D.R. Horton (la constructora más grande de EEUU) hace unas semanas en New York en una conferencia del Citigroup. ¿Hace falta que lo traduzca? En realidad no me atrevo. No por la vulgaridad del lenguaje, sino por la gravedad del mensaje. Pero, como mi misión es informar y lejos de ser descortés, y también para darle un poco mas de ritmo al asunto (como que no tiene ya poco) dijo algo así como que el 2007 iba a ser nefasto para el mercado inmobiliario en Estados Unidos. Y por extensión, agrego: un inversor correría mejor suerte de ser aspirado por un agujero negro que de poseer acciones de empresas inmobiliarias. Los agujeros negros en el espacio son invisibles y existen a través de la influencia ejercida sobre otros objetos. Una gran estrella pierde combustible nuclear y explota colapsando y reduciéndose a un punto invisible con gran atracción gravitatoria. El tema a desarrollar es si esta ‘estrella’ explotará, colapsará y terminará ejerciendo una fuerza gravitatoria lo suficientemente potente como para arrastrar consigo al resto del mercado bursátil y la economía.
Entre 2002 y 2006 en Estados Unidos los precios de las propiedades se dispararon gracias a determinados factores. Se otorgaron hipotecas a gente que nunca debiera haber obtenido una. Las propiedades eran construidas para gente que no podía comprarlas. Se rebajaron impuestos. Entre 2002 y 2004 la Fed se encargó de generar un exceso de liquidez. Estados Unidos emitía deuda que China compraba. Se reforzaba el círculo expansivo de la oferta monetaria logrando que los norteamericanos no fueran siquiera dueños de la cama donde soñaban cada noche con lo que ‘comprarían’ al día siguiente (endeudándose nuevamente, por supuesto) con lo que sacaban del crédito con garantía hipotecaria siendo éste responsable de nada menos el 75% del crecimiento del Producto Bruto Interno.
Esto catapultó al mercado inmobiliario y éste a su vez a la economía. El sector inmobiliario ha sido la pieza fundamental en el crecimiento desproporcionado del consumo, lo que favoreció la creación de empleos a gran escala. Estos dos factores fueron los pilares fundamentales sobre los cuales se estimuló la economía. Todos mirábamos para arriba, todo crecía, la gravedad parecía sólo estar destinada al Espacio. ¿Y luego? Como sucede luego de todo exceso y sobreexposición, el sector inmobiliario comenzó a replegarse, las ventas y construcciones a retraerse. Hasta que llegamos a este default en el sector sub prime www.lenderimplode.com
El subprime mortgage (mercado de riesgo hipotecario, destinado a aquellos que no califican para un crédito superior y cuyas líneas de crédito son más altas que las prime) es donde se genera la crisis. Este sector representa el 12,75% del total del mercado de hipotecas (10,2% de trillón de dólares) en Estados Unidos en 2006.
Las ejecuciones hipotecarias están en un máximo histórico y en aumento.
Algo curioso y que explica en parte el fenómeno que ha creado esta burbuja: flanqueando un artículo de una página financiera en internet que alertaba sobre la debacle del mercado inmobiliario y sus funestas consecuencias de potencial derrame en los mercados accionarios y la economía, una publicidad de una importantísima institución financiera norteamericana publicitaba “Vea usted mismo, la línea de crédito de (la institución) es de tan solo 7,5% APR, libere el poder de su propiedad!” Y una casita hecha con 3 billetes de un dólar. No sabía si llorar o reírme. Es como vender fósforos en medio de un incendio.
La gran cuestión para la economía en general es si la tragedia sub prime puede presionar al mercado inmobiliario y al consumidor. Por ahora parece estar limitado a un sector (el hipotecario de riesgo) y no reflejar un evento macroeconómico relevante.
La medicina para evitar un mayor derrame en la economía será regresar a la misma política monetaria que la generó. Crear mayor liquidez para lograr que la maquinaria del mercado inmobiliario siga funcionando y no se genere un riesgo sistémico en la economía. Pero, dados los riesgos de presiones inflacionarias en determinados sectores, es que la Fed está monitoreando de muy cerca el impacto del subprime. Es posible que de generarse un contagio hacia el resto del mercado inmobiliario el ‘credit crunch’ sea cada vez mayor y esto actúe contrayendo los consumos y las expectativas inflacionarias. Bernanke, en su testimonio al Congreso ayer, marcaba que no parecía evidente un contagio al resto de la economía pero que hay que estar atentos. Y que las perspectivas del sector inmobiliario aún no se vislumbran claras.
Si miramos los gráficos de precios, veremos que la gran mayoría de las acciones inmobiliarias han tocado sus máximos en 2005. El ’smart money’ empezaba a huir ‘en masse’ del sector. Las hordas entusiasmadas y relamidas como siempre en picos de mercado acudían histéricas y endemoniadas a comprar acciones inmobiliarias, constructoras, contratistas, lo que la imaginación cediera. Todas las noticias allí eran buenas, y Greenspan nos contaba en el 2005 sobre los eficientes modelos y técnicas de credito utilizados en el mercado inmobiliario…
Es interesante, todos sabían hace rato que esto acontecería, pero ‘hoy es hoy, y mañana es mañana’. Y ahora ‘mañana’… digamos que ya es hoy.
Y bueno. Ya sabemos. Nada cambia en Wall Street. Tan sólo los nombres.
Hasta la próxima.
Paola Pecora
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ACERCA DEL AUTOR
Paola Pecora es la Editora en Jefe de Latinforme.com. Ha trabajado en el sector financiero durante 17 años, como asesora, trader y analista técnica y fundamental de mercados financieros internacionales. Trilingüe, de visión contrarian e independiente (demasiado a veces) la convierten en referente indispensable a la hora de evaluar y escoger oportunidades de negocios internacionalmente. Es actualmente asesora en mercados financieros de la consultora internacional Gerson Lehrman Group y ha sido editora de MoneyWeek Edición Sudamericana. Su columna sale los viernes en Latinforme Diario.
