El Tentador Sector Inmobiliario en México
Por la crisis en el mercado de hipotecas sub prime en los Estados Unidos iniciada a comienzos de 2007 y que se extendiera a Europa, entiendo que el 2008 no aparece como un año prometedor en sector del real state para estas economías. A pesar de ello, no tengo dudas que el sector inmobiliario seguirá generando oportunidades de inversión en Latinoamérica.
En un seminario sobre vivienda realizado en el Banco Central de la República Argentina el pasado 26 y 27 de noviembre, todos coincidían que el sector inmobiliario está viviendo un buen momento en la mayoría de los países de Latinoamérica y, como las causas de este buen momento son diferentes a las que provocaron el boom inmobiliario en EE.UU. y Europa, las perspectivas de crecimiento para los próximos años se mantienen sólidas.
El boom inmobiliario que se está viviendo en Argentina lo he experimentado en carne propia cuando a comienzos del 2006 me puse a buscar una casa para comprar. Créanme que no fue una tarea sencilla ya que comencé a ver viviendas en enero de dicho año y recién en noviembre pude adquirir una. Durante mi período de búsqueda, pude apreciar (¡y sufrir!), la fuerte evolución de los precios cuya dinámica ascendente se mantiene hasta la fecha.
Desde que logré adquirir mi casa he seguido atentamente la evolución de los precios de las viviendas y la conclusión que obtengo es que para comprar una vivienda en Argentina hoy se necesita un 33 % más de dinero que lo que era necesario un año atrás. Si tuviera dinero para invertir, sin dudas lo dirigiría al sector inmobiliario.
Pero, en este artículo quiero enfocarme en las perspectivas del mercado inmobiliario de México ya que veo algunos elementos que le aportan un gran atractivo para invertir.
¿Por qué el sector inmobiliario de México resulta atractivo? En primer lugar veo que el gran déficit habitacional existente en México seguirá impulsando a la demanda, la cual está siendo ayudada por el fuerte avance del financiamiento de la vivienda tanto de organismos públicos como del sector privado. En los años venideros, en México se deberán construir más de 700.000 viviendas nuevas cada año. Esto es, según señalaba un artículo firmado por David Aguilar Juárez para “El Universal” mucho más que todo lo que construyen los demás países de Latinoamérica juntos.
Por otra parte, como consecuencia del ciclo decreciente del sector inmobiliario en EE.UU. y España (entre otros países), los inversores de dichos países han puesto su mirada en México. En el caso de España, un informe del BBVA publicado recientemente, reveló que durante 2007 poco más de U$S 5.000 millones de capitales españoles arribaron al sector inmobiliario mexicano, los cuales fueron destinados a diversos proyectos. Los pronósticos de la entidad española muestran que la desaceleración del mercado inmobiliario en España continuará hasta 2009 por lo que los desarrolladores de dicho país se encuentran buscando nuevas oportunidades de inversión. Y México, con perspectivas de crecimiento del precio del metro cuadrado aparece con gran atractivo. Las mismas causas son válidas para los EE.UU. a la que se suma la demanda proveniente de la generación de estadounidenses nacidos después de la Segunda Guerra Mundial, que eligen México como punto de destino para descansar o retirarse después de su jubilación.
Las buenas perspectivas del sector inmobiliario en México aumentan el atractivo de empresas del sector de la construcción como Urbi Desarrollos Urbanos (BMV: URBI), una de las más grandes desarrolladoras de vivienda en México y Dine, S.A.B. de C.V. (BMV: DINE) Esta última cotiza desde junio de 2007 en la Bolsa Mexicana de Valores, luego de su escisión del Grupo Desc.
Nos volveremos a encontrar el próximo sábado,
Horacio Pozzo
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ACERCA DEL AUTOR
Horacio Daniel Pozzo es Licenciado y Magister en Economía de la Universidad Nacional de La Plata. Trabajó como investigador para el Centro para la Estabilidad Financiera y en proyectos de investigación para el Banco Mundial, el BID,entre otros organismos internacionales, especializándose en temas de Gobierno Corporativo y Capital de Riesgo. Fue economista de la Fundación Capital de Argentina especializándose en temas de inflación, política monetaria y sistema financiero. Dicta clases de Macroeconomía II en la Universidad Católica de La Plata. Es autor de varios artículos sobre política monetaria y sistema financiero. Escribe el Latinforme Diario.
