El recorte de tasas coordinado: ¿Recortará los problemas en el sistema financiero internacional?
Si había algo que resultaba muy difícil de prever era que el Banco Central Europeo decidiera realizar un recorte de tasas de interés. Si había algo más difícil de prever es que dicho recorte sería de 50 puntos básicos. Y si se quiere, algo mucho más difícil aún, era prever que dicho recorte de 50 puntos básicos se realice fuera de las reuniones prefijadas del BCE para evaluar la marcha de los precios en la eurozona y tomar las decisiones que se consideren en consecuencia.
¿Se dieron cuenta que, al fin y al cabo, no existe tanta diferencia entre los países desarrollados y aquellos en desarrollo en lo que se refiere a las decisiones de política económica en situaciones de crisis?
Las economías desarrolladas han pasado décadas criticando las decisiones tomadas por los países en desarrollo en medio de sus crisis. Hoy, los países del primer mundo están tomando las mismas medidas sin considerar las consecuencias que ello pueda tener en el futuro, aunque ello parece no importarles.
Los últimos días estuvieron, sin dudas, cargados de noticias impactantes. Tanto fue el caudal de noticias que uno no terminaba de digerirlas, que inmediatamente aparecían otras de similar magnitud. Así por ejemplo, mientras en Islandia se instauró un corralito bancario (quizás, asesorados por algún argentino), en Inglaterra se decidió la nacionalización parcial de la banca privada en un plan estimado en 60.000 millones de euros. Nacionalización, rescates, mayores garantías para los depósitos bancarios, préstamos directos de la Fed a las empresas, etc, etc, todo sirve cuando no existe una clara solución para detener esta crisis.
En este contexto, resultaba imperiosa una medida que genere un gran impacto en los mercados, los cuales no mostraron una reacción positiva ante la aprobación del mega plan estadounidense o ante el incremento en el monto garantizado de depósitos en los bancos europeos. Es por ello que la Reserva Federal de los EE.UU., el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra y los Bancos Centrales de Suiza, Canadá y Suecia decidieron un recorte coordinado en sus tasas de interés de referencia de 50 puntos básicos. También habían recortado su tasa de interés, los Bancos Centrales de China, Hong Kong y Australia. El banco central de Japón decidió mantenerse al margen de esta acción conjunta (actualmente su tasa de interés de referencia se ubica en el 0,5%).
Sin dudas que el recorte coordinado de tasas de interés es un hecho impensado e inesperado. Pero más allá de ello, surge indefectiblemente el siguiente interrogante: ¿Qué efectos puede tener sobre la crisis financiera internacional esta acción conjunta de principales bancos centrales del mundo?
Lo primero que se puede decir al respecto es que esta medida, en conjunto con otras tomadas de manera individual por los gobiernos de los principales países del mundo, es una clara señal de que existe una plena disposición para actuar y tomar las medidas que sean necesarias para ponerle freno a esta crisis.
Ciertamente, ésta es una señal no menor que tiene como objetivo llevar confianza al sistema financiero. Vale recordar que hasta hace tan sólo un par de semanas, los países desarrollados (con Europa a la cabeza), pretendían que todo el esfuerzo por detener esta crisis, lo realice Estados Unidos. Ahora la situación cambió radicalmente y los gobiernos de los países desarrollados han decidido intervenir como nunca antes hubieran imaginado, yendo incluso en contra de los principios que ellos pregonaban hasta hace poco tiempo.
En esta medida también se puede leer un mensaje implícito que se basa en el hecho que la crisis ha impactado en las presiones inflacionarias al golpear fuertemente las cotizaciones de los commodities. Seguramente el BCE nunca se hubiera animado a realizar algo así si no tuviera un alto grado de seguridad de que las presiones inflacionarias están cediendo…
El amplio apoyo de la medida es también una buena señal para los mercados. Ello les da mayor poder a los gobiernos para enfrentar la crisis. Incluso hasta economías como China han aportado recortando sus tasas de interés.
Pero más allá de estos aspectos positivos que puede producir esta medida coordinada, la misma también puede derivar en efectos no deseados… El primero se relaciona con el tema de la asimetría de información: los inversores, que no manejan toda la información con que cuentan los banqueros centrales, a ver una decisión de tal magnitud, pueden ser invadidos por el temor al pensar que la crisis sea más grave de lo que ellos imaginaban… Caso contrario no se justificaría la misma, pensarán.
Si bien la reducción de las tasas de interés abaratará el fondeo de las entidades financieras, lo más probable es que no contribuya a generar financiamiento ni al sector privado ni siquiera entre las entidades financieras dado que las dudas sobre la salud de las mismas persisten.
Por otra parte, el recorte de tasas que no se corresponde directamente a la atenuación de las presiones inflacionarias puede derivar en problemas sobre la dinámica de precios si dichos recortes no se revierten apenas los problemas en el sistema financiero se encaminen en vías de resolución.
En pocas palabras, más que efectos concretos para contrarrestar la crisis, los recortes de tasas coordinados entre los principales bancos centrales, representan una señal de que no se permitirá que la crisis financiera siga su rumbo.
Creo que es una buena señal, pero que debe ser complementada con acciones prudentes una vez que la crisis atenúe sus efectos. Caso contrario, podría estar poniendo la semilla de la próxima crisis.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo











Horacio:
Solo una observación:
Existe una gran, pero gran y enorme diferencia entre las nacionalizaciones e intervenciones bancarias entre los países desarrollados ( y también Chile cuando lo hizo el año 1983) y lo que pasó en Argentina,es que la idea es proteger al sistema financiero y a los depositantes.
No solo los depositantes están cubiertos por el seguro de depósitos, sino se les otorga una garantía por el 100% de ellos. Es decir los ahorristas no pierden su dinero, algo que no pueden decir los argentinos.
Saludos
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