El conflicto agropecuario no logra tapar los problemas de la economía argentina
No es un buen mes para la economía argentina, según reportan diversos informes de economistas privados del país.
La inflación en Argentina estaría en un nivel del 30% según el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.
“Para los próximos doce meses, la inflación esperada por el público presenta una leve caída por segundo mes consecutivo según el promedio, ubicándose en 32,6 por ciento”, informaron técnicos de la Universidad Di Tella, como resultado de una encuesta realizada telefónicamente por Poliarquía a 1221 personas en los principales centros urbanos del país.
Guido Sandleris, director del Centro de Investigación, dijo: “aún cuando los datos de los últimos dos meses parecen indicar que ha comenzado a frenarse el alza en la inflación esperada observada durante la primer parte del año, la misma continúa siendo elevada, duplicando los valores observados hace un año”.
Horacio en La trampa de los índices de precios en Argentina, subrayaba la inconsistencia en las mediciones oficiales de inflación.
Según informa el Cronista Comercial de Argentina, “La Asociación de Dirigentes de Empresas (ADE) señaló que en la primera quincena de julio los precios aumentaron 5,91% en Buenos Aires. En tanto, la consultora Finsoport estimó que este mes la inflación ’será del orden de 1,2%’. Pero aclaró que ‘la cifra del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que dará a conocer el Indec para julio se encontraría en torno a 0,7%”.
Esta alta inflación y el conflicto entre el sector agropecuario y el gobierno de más de cuatro meses, han generado la desaceleración de la economía argentina.
Orlando Ferreres & Asociados informó que la actividad económica cayó un 0,3% durante junio con respecto a mayo. “La producción de bienes creció 4,8% en la primera mitad del año, por debajo de la producción de servicios que fue del 6,6% anual. El conflicto agropecuario influyó en esta merma, ya que afectó no sólo la producción agropecuaria, sino también a los sectores vinculados, como ser la industria, el transporte y el comercio”.
Según la consultora Ecolatina, “la crisis agropecuaria y la inflación comienzan a licuar el crecimiento. El primer semestre cierra con un significativo ajuste del consumo. El conflicto con el campo, el deterioro de las expectativas y la aceleración de la inflación comienzan a frenar el crecimiento”.
El diario Ambito Financiero de Argentina informa: “Nueve de cada diez argentinos consideran que el conflicto entre el campo y el gobierno es grave para la economía del país. Así surge de un estudio sobre expectativas de la economía argentina elaborado por la Universidad Católica Argentina y TNS Gallup.”
El informe señala también que apenas el 14% de los argentinos cree que la situación económica es buena en el país.
Nos preguntamos dónde viven y si no alquilan vivienda, compran alimentos, se visten, o pagan expensas domiciliarias.
Las expectativas de los argentinos se situan en los menores niveles en 45 meses.
“Por otra parte, pese a la disminución del desempleo de los últimos meses, 45% de los argentinos considera que hay pocos o muy pocos puestos de trabajo disponibles, contra 22% que piensa que hay muchos o bastantes. Para los próximos seis meses casi la mitad de la población cree que la posibilidad de conseguir trabajo se mantendrá igual, mientras que 18% espera que aumente el empleo y una proporción similar (20%) considera que disminuirá.” según Ambito.
Mientras tanto, el riesgo país se acerca a los 670 puntos básicos. Algo bueno, pero que no debería serlo (debido a lo innecesario del proyecto): se frena el tren bala por la suba del riesgo financiero de Argentina.
“El proyecto ferroviario emblemático de la administración kirchnerista se enfrenta a una nueva demora que, como mínimo, extendería hasta mediados de setiembre la primera emisión de los bonos por US$ 670 millones que fueron aprobados para la obra. El dato objetivo que frenó transitoriamente el tren bala fue la fuerte suba registrada en los CDS (Credit Default Swaps), que son los seguros contra un eventual default del país que forman parte del costo financiero de proyecto.” según el diario Clarín.
Sube la tasa de interés por mayor riesgo: “Desde que fue aprobado en marzo, el financiamiento registró una suba en la tasa de interés del 10 al 16% por la desconfianza que reflejan los mercados externos sobre la situación argentina.”
Hoy se está debatiendo en el Senado de la Nación el proyecto que fue enviado a esta cámara por Diputados para tratar las retenciones móviles y sus niveles incluidos dentro de la Resolución 125 ordenada por el gobierno en marzo de este año. Se espera que se pronuncien los 72 senadores que integran la Cámara, y puede llevar el desenlace hasta la madrugada del día jueves.
De aprobarse, el campo seguirá con su reclamo en las calles, vendiendo y produciendo menor cantidad y calidad (de trigo por ejemplo, ya que los altos costos de producción los obliga a los pequeños y medianos productores a ubicarse en menores producciones) y yendo incluso a presentar el reclamo ante la Corte Suprema de Justicia, donde la provincia de San Luis ya lo había hecho. La Corte podría expedirse en un año ó 6 meses si se considera el carácter urgente del tema. Muchos constitucionalistas argentinos se han pronunciado por lo “confiscatoria” que es la medida de aplicar más de 33% de retenciones sobre las ventas agropecuarias.
El productor entrerriano Alfredo De Angeli, dirigente de la Federación Agraria de la provincia de Entre Ríos, una de las entidades de las cuatro que conforman la Mesa de Enlace (que ha llevado la voz del campo en los reclamos), decía hace unos días en un reportaje televisivo, sobre un chiste que le habían contado: “En Brasil, para saber qué rumbo tomar en el sector agropecuario local frente a esta gran demanda alimentaria mundial, basta con agarrar un diario argentino y hacer exactamente al revés a lo que los argentinos hacen.”
Decíamos en “Brasil tiene la solución para el conflicto agropecuario argentino“: Mientras tanto en Brasil, el gobierno ha elaborado un paquete agrícola que será anunciado en julio, que otorga subsidios a sus productores para incrementar la oferta de alimentos en un 5%, lo que daría una producción de 148 millones de toneladas. Un modo de evitar no sólo la presión inflacionaria en el país, sino también de favorecer a un sector clave en esta nueva era que estamos transitando: el sector agropecuario.
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ACERCA DEL AUTOR
Paola Pecora es la Editora en Jefe de Latinforme.com. Ha trabajado en el sector financiero durante 17 años, como asesora, trader y analista técnica y fundamental de mercados financieros internacionales. Trilingüe, de visión contrarian e independiente (demasiado a veces) la convierten en referente indispensable a la hora de evaluar y escoger oportunidades de negocios internacionalmente. Es actualmente asesora en mercados financieros de la consultora internacional Gerson Lehrman Group y ha sido editora de MoneyWeek Edición Sudamericana. Su columna sale los viernes en Latinforme Diario.
