Brasil tiene el mejor biocombustible del mundo
“La moda de los biocombustibles podría ser una catástrofe.” Louis Michel, Comisario europeo de Desarrollo, 15 de abril de 2008.
Ya es, sin duda, una catástrofe. No sólo ambiental, sino económica y hasta política. Recuerdo el último **Nuevo Paradigma** surgido en los 90s: Internet… que pretendía una nueva revolución mundial tecnológica a través de compañías cuyo único valor palpable era el inflado ego de sus propietarios, compañías que enriquecieron a pocos y fundieron a muchos, como es inevitable en toda burbuja. Para algunos aún hoy, sí, Internet logró revolucionar al mundo: muchos sólo la utilizan como un aparato de televisión. Al menos son inofensivos.
Cuando estas burbujas se pinchan, hay que comenzar raudamente a trabajar en la siguiente. Hoy nos quieren hacer creer sobre este *Nuevo Paradigma Energético*: el etanol, la nueva conciencia energética salvadora que, a diferencia de inflar egos tecnológicos, infla poderes políticos, ganancias corporativas y cuentas de especuladores. ¿Cómo nos venden esta burbuja? A través de una consigna muy poderosa: es la energía del futuro que vendrá a reducir importantemente la dependencia del petróleo (otra burbuja instalada, en la que dicen que la oferta es ‘insuficiente’, pero los especuladores de mercados de futuros son ‘suficientes’, para, utilizando este mantra, inflar su precio) y cuidar el medio ambiente.
Según la definición del Worldwatch Institute, los biocombustibles son combustibles líquidos producidos a partir de materia orgánica –en su mayoría cultivos agrícolas. Los tipos principales son dos: el etanol, producido a partir de hidratos de carbono (caña de azúcar, remolacha azucarera, maíz, trigo) y el biodiesel, producido a partir de semillas oleaginosas (colza, palma, soja, jatrofa).
Oxfam International, una ONG de 13 organizaciones que trabaja con 3000 organizaciones locales en más de 100 países, “para encontrar soluciones definitivas a la pobreza, el sufrimiento y la injusticia”, publicó esta semana el informe “Otra verdad inconveniente”, en donde se critica fuertemente el modo en que los países más ricos están planificando y fomentando la producción de biocombustibles.
Se dice que los biocombustibles no son contaminantes del medio ambiente, y serán los futuros sustitutos del petróleo.
Veamos.
Los valores estimados de ahorro en emisiones de GEI (gases efecto invernadero) por ciclo de vida de los biocombustibles en comparación con los combustibles fósiles son, según el Worldwatch Institute: del orden del 13 al 37% para el etanol de maíz y del 87 al 95% para el etanol de caña de azúcar.
El etanol producido en Brasil a partir de caña de azúcar es de todos los biocombustibles disponibles hoy, el que presenta el balance de GEI más favorable. Según Oxfam esto se da por varios motivos: la mecanización en la cosecha que permite cosechar sin tener que quemar las plantas previamente, la incineración de los residuos en las nuevas plantas de producción, que proporciona la energía necesaria para el proceso de producción y vende el excedente de electricidad a la red generando así un excedente de ‘bioelectricidad’ que puede suministrar aproximadamente el 3% de las necesidades totales de Brasil, y se espera que aumente al 15% en 2015.
“Este proceso de producción altamente eficiente, combinado con condiciones de cultivo favorables, así como las ventajas naturales de la caña de azúcar como materia prima para la producción de etanol significan que el etanol brasileño puede llegar a reducir las emisiones de GEI del orden de un 90 por ciento, comparado con reducciones de aproximadamente 20 por ciento en el caso del etanol producido en EEUU a partir de maíz”.
Para que los biocombustibles sean una alternativa al petróleo, son necesarias cantidades inmensas de producción agrícola.
“Aunque toda la cosecha de maíz de los Estados Unidos fuera desviada hacia la producción de etanol, sólo se podría sustituir uno de cada seis galones de gasolina vendidos en los Estados Unidos. Si todo el suministro mundial de hidratos de carbono (almidón y cultivos de azúcar) se transformara en etanol, sólo se llegaría a reemplazar, como máximo, el 40% del consumo mundial de gasolina. Y si toda la producción mundial de oleaginosas se destinase a biodiesel, no sería capaz de alcanzar ni tan siquiera un 10% del consumo de diesel.”
Implacable. ¿De qué paradigma energético nos hablan?
Según el Banco Mundial, el precio de los alimentos ha aumentado un 83% en los últimos tres años, y el 30% del aumento de los precios de los alimentos es consecuencia de los biocombustibles. Es muy interesante esto que agrega Oxfam: “El Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI, en sus siglas en inglés) señala que, al haber forzado la subida de los precios de los alimentos, el apoyo de los países ricos a los biocombustibles actúa como un impuesto sobre aquéllos: un impuesto regresivo que afecta en mayor medida a las personas pobres, para las cuales la compra de alimentos representa una proporción mayor de sus ingresos.”
EEUU y Europa tienen elevadas metas de producción y consumo de biocombustibles, lo que provoca la suba del precio de los alimentos (además del elevado precio del petróleo). El etanol en Brasil es elaborado a partir de caña de azúcar (producción que tiene un impacto mucho menor en los precios de los alimentos) y es excluido mediante el uso de aranceles a la importación que protegen las industrias nacionales y limitan la importación de etanol de Brasil. Los subsidios e incentivos son muy altos en EEUU y la UE, llegando a los US$ 6.000 millones y US$ 5.000 millones respectivamente, en 2006.
D. Koplow en su libro ‘Biofuels – at what cost’? (“Biocombustibles, ¿a qué costo?”) señala que “en EEUU, el total de las medidas de apoyo durante 2008 podría llegar a alcanzar los US$13.000 millones y los créditos para la eliminación de impuestos a nivel federal podrían llegar a costar US$ 19.000 millones anuales hasta 2022”.
EEUU aplica un arancel a la importación de etanol del 2,5% y otro arancel adicional de US$ 0,54 dólares por galón (US$ 0,1427 por litro) y la UE 0,192 euros (US$ 0,30) por litro.
Estas metas de uso de biocombustibles son claros apoyos a determinados grupos de interés nacionales. En 2007, la ayuda al sector en los países de la OCDE llegó a los US$ 15.000 millones. Se produjo una cantidad de biocombustibles que permitió sustituir menos del 3% de la demanda de combustibles para el transporte de estos países, y provocó casi la mitad del aumento en el consumo de cultivos alimentarios principales. Un nefasto ‘paradigma’.
“En Brasil hay toda una ola de inversiones en la industria de caña de azúcar – entre 2008 y 2012 se espera que alcancen un total de US$ 33.000 millones, y en ese mismo periodo se espera que se duplique el número de plantas bajo control extranjero. Los inversores vienen de todas partes, incluyendo la India, así como las empresas agroalimentarias internacionales – Cargill, Bunge (NYSE:BG), ADM (NYSE:ADM), y Louis Dreyfus. También hay inversores financieros – Goldman Sachs (NYSE:GS), Merrill Lynch (NYSE:MER), George Soros, y Carlyle Riverstone”, agrega el informe Oxfam.
Brasil consume aproximadamente el 85% de su etanol y el resto lo exporta, es el primer exportador mundial.
Este cuadro del Worldwatch Institute de 2007, demuestra claramente las ventajas en el rendimiento del etanol de Brasil por sobre el de EEUU: menor contaminación, mejor balance energético, mejor rendimiento y encima… ¡menor costo! Además, la caña de azúcar no es un alimento básico, el maíz sí, y EEUU produce el 40% de la producción mundial. Según el Departamento de Agricultura de EEUU, del año pasado, aproximadamente una cuarta parte del maíz producido en EEUU se dedicó a la producción de etanol, y este año se espera que sea casi una tercera parte. Esto significa que el programa de producción de etanol de EEUU consumirá aproximadamente el 12% de la producción mundial de maíz… mayor aumento de precios para las tortillas mexicanas…
| Etanol de EEUU | Etanol de Brasil | |
| Ahorro de GEI típico | ~20 por ciento | ~90 por ciento |
| Balance energético típico | 1,5 | 8 |
| Rendimiento (litros por hectárea) | 3.100 | 6.500 |
| Coste típico por litro | 0,56 dólares | 0,42 dólares |
El informe Oxfam, concluye: “el brasilero es el biocombustible más favorable que existe, en términos de coste y de equilibrio de GEI. Establecer como meta política la reducción de emisiones y a la vez restringir las importaciones de etanol brasileño es una incoherencia.”
“La seguridad energética y el cambio climático son dos de los retos más importantes a los que se enfrenta la humanidad. Como respuesta, lo que estamos presenciando es cómo determinados grupos de interés bien organizados acaparan el proceso de formulación de políticas. La abundancia de subsidios a los biocombustibles es un ejemplo magnífico de ello.”
Martin Wolf, Financial Times, 31 de octubre de 2007.
*** James Chanos, el multimillonario presidente de Kynikos Associates, que maneja US$ 6.000 millones y que se dice es la mayor firma dedicada al “short selling” (operatoria a través de la cual se venden acciones “prestadas” por un agente de bolsa o banco de inversión, que se espera bajen de precio, para recomprarlas a menor valor), ha cerrado sus posiciones short en empresas constructoras de viviendas, y cree que lo peor ya ha pasado para el sector, según señala el diario San Francisco Gate.
“Estamos en recesión, sin duda”, dijo en una entrevista el martes pasado, luego de un discurso a directores de empresa en la Universidad de Stanford, en EEUU.
Chanos no aclaró en qué compañías está actualmente short, pero dijo que veía problemas para las aerolíneas, las automotrices, las prestatarias hipotecarias (éstas sean probablemente aquellas en las que Chanos esté short).
También ve tiempos complicados para los bancos y firmas de corretaje, que dependen en demasía de resultados en productos estructurados (préstamos transformados en productos financieros vendidos a inversores). Según él, ese negocio, “ya fue”.
Según el SFG, Kynikos habitualmente está short en 50 acciones estadounidenses y 50 europeas. La firma pasó a la fama por su venta temprana de acciones de Enron.
Chanos admite que la operatoria de short selling “no es para cualquiera.”
Es más riesgoso que comprar acciones: en la compra, se puede perder no más del 100% invertido, mientras que en el short selling, la pérdida puede ser ilimitada (en teoría, ya que la acción puede subir “indefinidamente”).
Chanos dijo que “vio más acciones ir a cero que subir indefinidamente”.
Nos vemos el viernes próximo,
Paola Pecora
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ACERCA DEL AUTOR
Paola Pecora es la Editora en Jefe de Latinforme.com. Ha trabajado en el sector financiero durante 17 años, como asesora, trader y analista técnica y fundamental de mercados financieros internacionales. Trilingüe, de visión contrarian e independiente (demasiado a veces) la convierten en referente indispensable a la hora de evaluar y escoger oportunidades de negocios internacionalmente. Es actualmente asesora en mercados financieros de la consultora internacional Gerson Lehrman Group y ha sido editora de MoneyWeek Edición Sudamericana. Su columna sale los viernes en Latinforme Diario.
