¿Asusta la inflación en Latinoamérica a los inversores?
¿Qué hacen los inversores cuando se enfrentan a un incremento en los niveles inflacionarios de un país?… Los inversores por lo general, cuando se chocan con la inflación, suelen retroceder y salir cuanto antes del mismo. Es que la palabra “inflación” en muchos casos es sinónimo de inestabilidad y altos riesgos para los inversores, lo cual hace que los niveles de rentabilidad esperados que justifiquen la estadía de los fondos en el país, deban ser más que elevados.
Más allá de las tasas de inflación observadas en Latinoamérica, en líneas generales, no se los puede acusar por esto. El fenómeno inflacionario que hoy en día sufren las economías latinoamericanas no es un problema de origen interno en la mayor parte de estos países, sino producto de factores externos, pero que amenazan la solidez de las economías de la región.
Si bien la inflación es un tema de atención para Latinoamérica, en la mayor parte de los países, se está manejando la situación de manera prudente. Es por ello que, a pesar de que los resultados no son los esperados, se está marchando por el camino correcto. Claro que para aquellos que sólo ven resultados y no analizan el contexto en el que se desenvuelven las economías, si la inflación continúa acelerándose, ya se habla de fracaso de las políticas.
Y como el pasado condena a la región, ya se escuchan estas voces que presionan a una acción más fuerte contra el flagelo inflacionario que afecta a la región. Entre los críticos, el FMI se ha puesto en primer lugar y presiona para que los países latinoamericanos ataquen de manera agresiva las presiones inflacionarias.
Así tenemos que Jaime Caruana, director del departamento de mercados monetarios y financieros del FMI dice: “Si no la atacan rápidamente, tendrán que hacerlo después, pero además pensamos que los mercados financieros discriminarán entre aquellos países que no toman las medidas adecuadas”.
Un conocedor de la región como lo es Anoop Singh, jefe del departamento para Latinoamérica del Fondo Monetario Internacional, dice como si no comprendiera el contexto: “El aumento de precios es el mayor desafío que enfrenta América latina en este momento…Latinoamérica tiene una historia de períodos de alta inflación y ese es un motivo para ser especialmente cautelosos ahora”.
¿Qué pretende el FMI con esto? En primer lugar, lo que no pretende es ayudar verdaderamente a los países de la región con estas recomendaciones. Claramente, presionar sobre la inflación como lo pretende el organismo internacional, tendrá más costos que beneficios. El FMI todavía no comprendió que la mayoría de los países de la región (salvo contadas y claras excepciones), han cambiado y ya no son los “alcohólicos” que solían ser en otros tiempos. Estas economías pretenden hacer bien los deberes con políticas sanas y prudentes que garanticen el crecimiento y desarrollo sostenido.
Por otra parte, el FMI parece mantener su tradición de sugerir políticas que vayan a fondo en un tema en particular, sin considerar los efectos negativos que dichas decisiones producen en otras variables macroeconómicas. Se ve que aún el FMI no ha aprendido lo errado y peligroso que es este tipo de consejos.
Pero más allá de las opiniones (muchas veces erradas), del FMI, ¿Qué tanto amenaza el problema inflacionario a las inversiones en la región?
Lo primero que se puede decir es que las altas tasas de inflación al obligar a las autoridades monetarias de los países a incrementar las tasas de interés a niveles significativamente elevados (dada la debilidad de los canales de transmisión de la política monetaria en esas economías), frente a las paridades cambiarias con tendencia a la apreciación nominal (y real), genera un aumento de la especulación. Los capitales externos buscan aprovechar esta oportunidad de altas rentas en dólares con bajo riesgos ya que los países de la región se encuentran atados a la necesidad de ajustarse a las reglas para no repetir experiencias pasadas.
La inflación, también puede afectar a las decisiones de inversión ya que afecta a la actividad económica y su contención deriva en la necesidad de incrementar las tasas de interés dificultando el acceso al financiamiento. Así, como les comenté en un artículo de esta semana (
Inflación, Crecimiento y Energía: ¿Cuál es el Mayor Problema de Chile Hoy?), Telefónica de Chile, está analizando frenar parte de sus inversiones en el país, producto de las crecientes presiones inflacionarias que el mismo padece.
De todos modos, el problema inflacionario en Latinoamérica, no termina de ser una gran amenaza como en otros tiempos. Para Sergio R. Torassa, profesor de Finanzas de la Universidad Pompeu Fabra: “Mayores niveles de inflación conllevan a una suba en las tasas de interés y a la consecuente reducción del crecimiento económico. No obstante, América latina se encuentra en esta ocasión, mejor preparada que en otras para afrontar con éxito la presente coyuntura”.
Más allá de que la inflación pueda frenar ciertas decisiones de inversión, el crecimiento regional se encuentra bastante sólido por lo que las expectativas para los inversores externos continúan siendo muy positivas.
Para analistas de la firma J. Bulltick, las principales economías de la región no sentirán un efecto negativo sobre las inversiones: “En nuestra opinión, sólo una volatilidad muy aguda podrá forzar a los inversores a huir de lugares como Brasil, Chile o México”. A este grupo que nombra Bulltick, le agregaría Perú y probablemente también, Colombia.
En líneas generales, los países de la región, vienen manejando bien los problemas inflacionarios que, aunque no logran los resultados esperados, evitan generar males mayores al tiempo que muestran una actitud decidida frente a la amenaza inflacionaria. Hacerle caso a las sugerencias del FMI puede, como en otros tiempos, generar mayores riesgos
Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,
Horacio Pozzo
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ACERCA DEL AUTOR
Horacio Daniel Pozzo es Licenciado y Magister en Economía de la Universidad Nacional de La Plata. Trabajó como investigador para el Centro para la Estabilidad Financiera y en proyectos de investigación para el Banco Mundial, el BID,entre otros organismos internacionales, especializándose en temas de Gobierno Corporativo y Capital de Riesgo. Fue economista de la Fundación Capital de Argentina especializándose en temas de inflación, política monetaria y sistema financiero. Dicta clases de Macroeconomía II en la Universidad Católica de La Plata. Es autor de varios artículos sobre política monetaria y sistema financiero. Escribe el Latinforme Diario.
