¡Llueve dinero!: Las principales economías salen a ofrecer paquetes de ayuda

By Horacio Pozzo

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Si resultó impensado hace casi un mes, que el Banco Central Europeo participe de un recorte coordinado de tasas de interés con otros Bancos Centrales, tan impensado como eso resulta lo que está ocurriendo con los anuncios de paquetes de estímulos en todo el mundo. Está “lloviendo dinero” en las economías para que las mismas puedan frenar su desaceleración (ya reconocida como irremediable recesión), y comenzar a transitar el sendero de la recuperación.

Una vez frenada la hecatombe en el sistema financiero global a través de los múltiples salvatajes anunciados por los gobiernos (aunque seguimos asistiendo a nuevos casos de entidades con problemas que deben recurrir a la ayuda oficial), ahora la tarea pasa por encender nuevamente el motor del crecimiento. Pensando en esto es que los gobiernos de las principales economías mundiales han lanzado programas de estímulo económico.

Estos programas de estímulo económico tienen características diferenciales entre sí, aunque algunos elementos en común. Pero más allá de la diferencia de diseño y magnitud de los mismos, llama la atención que no haya una adecuada coordinación ni tampoco una evaluación seria de sus efectos. Esta poca evaluación que se observa en los programas puede provocar resultados deficientes que disten demasiado de aquellos a los que se pretende arribar, haciendo que los planes terminen siendo únicamente un derroche de dinero público.

Pero volviendo al tema de los paquetes de estímulos económicos, en los últimos días, varios países entre los que se encuentran Japón, Francia, España e Inglaterra anunciaron sus planes de estímulo económico.

Hagamos un repaso de algunos de estos programas de estímulo económico que se acaban de anunciar:

Inglaterra anunció un paquete de ayuda de alrededor de US$ 6.600 millones, para ayudar a las pequeñas y medianas industrias, a hacerle frente a la crisis crediticia global, ya que la crisis financiera hizo que en Inglaterra, las entidades bancarias congelaran los préstamos a las compañías y como en toda crisis, las pequeñas y medianas empresas son las primeras en sufrir la restricción crediticia, lo cual pone en peligro su supervivencia a pesar de que sean compañías en buen estado.

En el caso de Japón, el primer ministro Taro Aso, anunció un paquete de casi 27 billones de yenes (US$ 275.000 millones) con créditos y otras medidas para estimular a la economía. El plan comprende préstamos a las empresas pequeñas y medianas, una reducción en la cuota de carreteras y la entrega de apoyo económico a familias por una suma total de dos billones de yenes (US$ 20.000 millones). Además, el plan contempla subsidios adicionales para agricultores y una reducción en las deducciones de nómina de pago por seguro de empleo. Ya Japón había asignado una partida suplementaria de 11,7 billones de yenes en el presupuesto, destinada para que pescadores y agricultores enfrenten los aumentos en los precios de combustibles, así como para ayudar a trabajadores eventuales mientras encuentra empleos mejores.

En Francia, Nicolás Sarkozy, anunció un plan de fomento del empleo, que prevé la creación de 100.000 contratos de trabajo subvencionados por el Estado, como parte de las medidas para limitar el impacto de la crisis financiera. Anteriormente, Francia había dispuesto medidas para ayudar a las pequeñas empresas en problemas, además de salir a rescatar a las entidades bancarias con dificultades.

En el día de ayer, el gobierno español anunció un paquete de medidas orientadas a reducir el desempleo mediante la ayuda económica a las familias y el incentivo a las empresas para la contratación de desempleados. Entre otras medidas destacadas que presentó durante una conferencia de prensa, Zapatero adelantó que las personas que hayan perdido su trabajo podrán aplazar el 50% del pago de su hipoteca durante dos años.

En el caso de Alemania, el paquete de estímulo económico se dará a conocer esta semana. Sobre esto, el líder parlamentario del Partido Socialdemócrata, Peter Struck decía al periódico Berliner Zeitung: “(…) estamos hablando de un volumen de quizá 20.000 millones de euros a 25.000 millones de euros”.

En los EE.UU., la decisión de un nuevo paquete de ayuda está en manos de los candidatos presidenciales. Obama está a favor de un segundo paquete de estímulo para reactivar la economía, por un valor de US$ 175.000 millones, que incluiría financiamiento de infraestructura y otra ronda de cheques de reembolsos impositivos. McCain por su parte, impulsa un plan de viviendas por US$ 300.000 millones que usaría algunos de los fondos del paquete financiero aprobado recientemente, de US$ 700.000 millones, para comprar hipotecas en problemas.

Además, el próximo 26 de noviembre, la Unión Europea (UE), presentará una propuesta que se centra en el aumento del desempleo y la pérdida de poder adquisitivo de ciudadanos.

Vale recordar que hace tan sólo un par de meses, los gobiernos europeos se manifestaban en contra de este tipo de planes de estímulo económico. Pero así como el BCE cambió radicalmente su postura (aunque la atenuación de las presiones inflacionarias lo ayudó), los países europeos salieron masivamente a inundar de dinero sus economías para recuperar el gasto y así estimular el crecimiento económico.

¿Pero podrán estos numerosos paquetes de estímulo económico ayudar realmente al crecimiento de la economía mundial? Probablemente el efecto que los mismos puedan llegar a tener dependerá de la confianza que puedan generar en los diversos sectores económicos en general y en la población en particular.

Además, si los sistemas financieros se mantienen a salvo de nuevos episodios de crisis y si comienzan a surtir efecto las iniciativas tendientes a restaurar la generación de crédito por parte de los mismos, ello reforzará la confianza de las familias y las empresas y apuntalará la recuperación económica.

Ya desde los Bancos Centrales se han hecho grandes esfuerzos para apoyar al sistema financiero para que encuentre un panorama más amigable y pueda recuperarse para dejar atrás las turbulencias y comenzar a generar financiamiento. Esta semana se espera que el Banco Central Europeo (BCE), haga su parte y recorte en 50 puntos básicos su tasa de referencia.

Se están realizando los últimos esfuerzos por lograr evitar una recesión profunda y acelerar la recuperación económica. Ahora queda esperar que comiencen a verse los efectos positivos y que ello modifique el humor de las economías. Las economías dependen en una medida del humor de sus participantes. Son las expectativas positivas las que hacen que las empresas inviertan y las familias consuman.

En estos momentos llueve dinero en las economías. Luego de la crisis, se podrá analizar con serenidad si estas medidas tuvieron efectos positivos y qué costos implicaron. Por el momento y tal como es característico de este momento, el impacto que puedan tener y sus consecuencias no deseadas, son inciertas.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

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ACERCA DEL AUTOR

Horacio PozzoHoracio Daniel Pozzo es Licenciado y Magister en Economía de la Universidad Nacional de La Plata. Trabajó como investigador para el Centro para la Estabilidad Financiera y en proyectos de investigación para el Banco Mundial, el BID,entre otros organismos internacionales, especializándose en temas de Gobierno Corporativo y Capital de Riesgo. Fue economista de la Fundación Capital de Argentina especializándose en temas de inflación, política monetaria y sistema financiero. Dicta clases de Macroeconomía II en la Universidad Católica de La Plata. Es autor de varios artículos sobre política monetaria y sistema financiero. Escribe el Latinforme Diario.

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