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¿Se aproxima la bancarrota de PDVSA?

¿Se aproxima la bancarrota de PDVSA?

En el artículo de ayer les hablaba de los graves problemas que tiene México con su dependencia petrolera. Ciertamente, Venezuela no tiene que envidiar en nada los problemas de México ya que sus dificultades son mucho más graves. En un artículo para Libertad Digital, Manuel Llamas advertía sobre la probabilidad de bancarrota de Venezuela ¿Podrá evitar la crisis?

No tengo dudas de que uno de los principales problemas de Venezuela tiene nombre y apellido: Hugo Chávez. Sus políticas económicas totalmente inconsistentes, que han logrado resultados contrarios a los objetivos que se plantea, han llevado al país a una dependencia extrema del recurso petrolero.

La destrucción que las distorsiones en los precios relativos han provocado sobre la estructura productiva de Venezuela es alarmante y genera el interrogante acerca de qué pasará una vez que los recursos petroleros comiencen a resultar insuficientes.

Pero el problema, según plantea Llamas, es más grave aún para el país, ya que la incapacidad de gestión del gobierno venezolano (que sufre de una peligrosa miopía), está teniendo consecuencias negativas para la compañía petrolera estatal PDVSA, muchas de las cuales, ya las advertía tiempo atrás cuando Chávez expropió compañías del sector, proveedoras de PDVSA de capitales estadounidenses (en total, unas 60 compañías que empleaban a alrededor de 8.000 trabajadores).

“Al final, la pésima gestión gubernamental de la empresa, la caída de la demanda mundial de petróleo y la nula confianza que un país como Venezuela inspira en los inversores han llevado a la otrora poderosa PDVSA al borde mismo de la bancarrota”, afirmaba Llamas en su artículo.

En el primer semestre del año, PDVSA sufrió una caída del 52% en sus niveles de ingresos. El enemigo número uno de Venezuela (al menos según Chávez), EEUU, ha reducido su demanda de petróleo venezolano, el cual sólo puede venderse a países con tecnologías adecuadas para su tratamiento dadas las características del petróleo venezolano. La menor demanda estadounidense se siente con dureza en las arcas de la compañía y del gobierno de Venezuela.

Mientras tanto, PDVSA debe seguir operando y para ello, recurre en un nivel cada vez mayor, al endeudamiento. Vale recordar que la decisión de expropiar las compañías proveedoras de PDVSA no fue una decisión de Chávez para avanzar hacia el socialismo sino que estuvo motivada por el creciente aumento del endeudamiento de la petrolera estatal para con estas compañías que habían comenzado a restringir sus suministros.

Si Venezuela debía lidiar con la ineficiencia operativa de PDVSA que le generaba costos innecesarios, la nacionalización de los 60 proveedores, aumenta los costos operativos y las necesidades de endeudamiento.

Así PDVSA recurre a cuanto proveedor o contratista tenga a mano con voluntad de prestar servicios o suministrar insumos a pagar. También ha recurrido al criticado por Chávez, sistema financiero, del que ha obtenido unos US$ 2.000. El problema es que las necesidades financieras de PDVSA parecen no tener límite, mientras que sí los tiene, la oferta de crédito.

¿Puede caer PDVSA en bancarrota? En términos técnicos sí, aunque la realidad, antes intervendrá el gobierno venezolano para evitar que ocurra dicha situación. El problema real para Chávez, no reside en la propia solidez financiera de PDVSA sino en las implicancias que está teniendo para la principal fuente de recursos del Estado y la principal fuente del poder que aún ostenta el mandatario.

La situación lo pone nervioso y desconfiado a Hugo Chávez. La desconfianza en torno a todo lo que lo rodea lo ha llevado a  tomar la decisión de incrementar en un 638% para el presupuesto 2010, los fondos que manejará personalmente y que ascienden a unos US$ 1.500 millones.

El Universo reproducía las declaraciones del analista político José Vicente Carrasquero que plantea claramente el problema que existe dentro del propio gobierno el que sale a la luz por esta decisión: “La decisión de Chávez de seguir concentrando funciones demuestra la poca confianza que tiene en sus ministros, pero hay que destacar que el 2010 es año electoral y el presidente recordó en muchas ocasiones que quiere mantener el control del país”.

Para Carrasquero, Chávez buscará en 2010 ganar las elecciones a través del clientelismo político: “Sólo actuando discrecionalmente para mostrar que las bondades de las misiones sociales provienen de él, Chávez podrá endosar su popularidad a sus candidatos”.

Las urgencias de la economía venezolana son cada vez mayores. Sin embargo, parecen no importarle demasiado al presidente del país que piensa seguir dedicando el tiempo a derrochar recursos, pelearse con sus vecinos y cultivar amistades peligrosas.

Venezuela en general y PDVSA en particular, necesitan pensar en el largo plazo, pero esa agenda está vacía en la oficina presidencial. Ya no nos preguntamos si Venezuela puede entrar en crisis, sino claramente, la pregunta gira en torno a saber cuándo.

Mientras Chávez sigue oprimiendo el botón de autodestrucción de la economía venezolana, Lula continúa edificando cuidadosamente una de las próximas grandes potencias mundiales. Paola Pecora, que ha sabido anticipar las potencialidades de varias compañías de Brasil, está haciendo que los subscriptores de Valor Global , alcancen hasta un 75% de retorno en cinco meses. Puede acceder a más detalles aquí.

 

Horacio Pozzo

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