¿Cómo podrá Chile cambiar el humor de los inversores?
La dinámica inflacionaria en Chile se está debilitando lo cual aumenta las expectativas de que el Banco Central de Chile pueda alcanzar nuevamente su meta de inflación para finales de 2009 y lo libera para poder continuar con su ciclo de recortes de la tasa de interés de referencia con el objeto de mejorar las condiciones del mercado monetario para apoyar a la economía.
Tanto el presidente del Banco Central de Chile, José De Gregorio como el ministro de Hacienda chileno, Andrés Velazco, confían en que se logrará ubicar la tasa de inflación dentro del rango del 2% al 4%. Incluso, el Banco Central de Chile espera que la tasa de inflación minorista se ubique en el 3,1%.
Con la inflación encarrilándose nuevamente, el gobierno de Bachelet tiene por delante el desafío de mantener un buen ritmo de crecimiento económico para evitar que la posible desaceleración en la actividad tenga un impacto social negativo de significación.
Por lo pronto, la situación por la que atraviesa la economía mantiene atemorizados a los ciudadanos, lo cual se refleja claramente en el comportamiento de consumo que están observando.
Pero volviendo a los objetivos planteados por el gobierno de Bachelet, conjuntamente con el desafío de recomponer el ritmo de crecimiento económico, el gobierno chileno deberá restaurar la confianza de los inversores y hacer todo lo posible para que los mismos puedan concretar sus proyectos de inversión (en caso de que deseen hacerlo), incluyendo el buscar asegurar el acceso al financiamiento para los mismos.
Es que la crisis ha provocado la suspensión o aplazamiento de proyectos de inversión en Chile por un monto de US$ 17.200 millones, según dio a conocer la Corporación de Bienes de Capital (CBC).
Entre los meses de octubre y diciembre de 2008, según la CBC, de los 500 proyectos en trámite de realizarse en Chile en un plazo de cuatro años que se contabilizaban, un 25% de ellos -125 proyectos- fueron suspendidos de forma definitiva o aplazados a la espera de mejores condiciones de mercado. El rubro más afectado por la suspensión de inversiones ha sido el sector de la construcción (también afectado por las altas tasas de interés).
Ante la consulta acerca de los factores que han determinado la no realización de dichas inversiones, la caída en la demanda aparece como uno de los factores principales que han provocado la suspensión de los proyectos de inversión. Uno de los componentes de la misma, el consumo privado, está sintiendo con fuerza el impacto de la crisis. Prueba de ello, las ventas del comercio minorista en el área metropolitana de la capital chilena cayeron un 9,0% en el mes de diciembre del 2008 frente a igual mes del año previo, el peor desempeño en 10 años, dijo el lunes la Cámara Nacional de Comercio (CNC).
Uno de los sectores que ha demostrado una gran solidez en medio de la crisis ha sido el sector bancario chileno que producto de una estricta regulación se mantuvo al margen de la toma de riesgo excesivo a través de activos tóxicos.
En opinión del presidente del Banco Central de Chile, José De Gregorio: “El sector financiero en Chile es muy sólido y, sin duda, ha estado muy bien preparado para absorber la crisis financiera”.
Pero esa fortaleza que ha demostrado en su momento no se traduce en una gran capacidad de generación de crédito por parte de las entidades bancarias que han incrementado los requisitos y el costo financiero para otorgar créditos, lo cual no hace más que profundizar la desaceleración de la economía.
En relación a esto, el ministro de Hacienda, Andrés Velasco decía: “Es clave que el sector financiero haga su parte para atenuar estos efectos; que el sector financiero juegue un papel atenuante y no multiplicador de estos golpes externos”.
Los objetivos para este 2009 del gobierno chileno están cada vez más claros: evitar una brusca desaceleración en el crecimiento económico, incentivar la concreción de proyectos de inversión y estimular al sistema financiero para que genere el crédito necesario para sostener a la demanda interna (consumo más inversión).
Chile tiene muy buenas condiciones macroeconómicas para que los inversores desarrollen sus proyectos, y este es un punto a favor muy importante con el que cuenta.
Si bien esta crisis está golpeando a la mayoría de los sectores productivos en el país, uno de los sectores que parece no estar sufriendo tanto el impacto de la crisis es el sector turístico. Es que durante lo que va del mes de enero del presente año han ingresado a Chile 312.000 extranjeros para vacacionar en el país. La cantidad de turistas extranjeros que han ingresado durante el presente mes es, según cifras de la Policía chilena, un 8% mayor en relación al mismo mes de 2008 y para el final del período estival se estima que habrán disfrutado sus vacaciones en Chile más de 750.000 turistas extranjeros.
Si bien es cierto que la realización del rally Dakar ha tenido su impacto positivo sobre el turismo en Chile, el sector está demostrando un gran potencial de desarrollo que espera por ser aprovechado.









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