Informe del Banco Mundial: infraestructura rural argentina es deficitaria
“Problemas de gestión y mantenimiento, de financiamiento, ordenamiento y planificación caracterizan el sistema de infraestructura rural de la Argentina”, figura en un estudio del Banco Mundial al que tuvo acceso el diario argentino La Nación.
Sin embargo, el nivel de inversión en infraestructura en términos de PBI, es el más alto en los últimos 30 años. ¿Qué es lo que pasa? Pasa lo mismo que está pasando en la Argentina de hoy: una gran concentración de recursos e ingresos en pocas manos. Al igual que ocurre en el sector agropecuario, y que en parte originaron las últimas protestas, en que la carga impositiva es despareja, siendo confiscatoria en niveles del 48% (para las cotizaciones de hoy) para algunos cultivos por el sistema de retenciones móviles, mientras los fondos de inversión de los pooles de siembra no tributan ganancias y hace que la carga impositiva recaiga sobre los más chicos, en el tema infraestructura rural algo parecido está pasando: “hay un alto grado de desarrollo pero muy diferenciado según las regiones y productores”, dice el BM.
Según LN; el nivel de inversión en infraestructura se ubica cerca del 4%, frente al 0,5% de la década del 90 y al 3% de los 80.
Mal estado en caminos, viviendas sin electricidad, nivel de riego insuficiente, falta de cloacas, alta exposición a inundaciones.
La distribución de recursos según el BM no es pareja ni ataca los problemas que debería. En los sectores más pobres, la ayuda por parte del gobierno no es igual. A pesar que este gobierno gusta de llamarse “nacional y popular” que defiende a los sectores de menores recursos y dice gestionar para “redistribuir riqueza”.
El desarrollo de la infraestrutctura rural “no está acorde con el potencial productivo del país, sobre todo en las áreas de productores pequeños”.
Existen en la Argentina, según el informe, 6 millones de hectáreas sin ningún servicio y que podrían estar afectadas al cultivo.
La peor parte la llevan los caminos: “Seguimos con los mismos medios que hace 40 años, cuando exportábamos 15 millones de toneladas de granos y derivados, pero ahora la exportación llega a 70 millones, de los cuales 60 millones salen por este puerto. Desde 2001 el Estado no participó más y toda la tarea de obras y puertos la llevó adelante el sector privado”, sintetizó el director de estudios económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, Rogelio Ponton a LN.
“El Banco Mundial detalló las principales necesidades de cada región: en el Noroeste, la infraestructura de riego; en el Nordeste, caminos rurales; en Cuyo, obras para riego; en la región pampeana, para reducir inundaciones, y en la Patagonia, para riegos y caminos.”
Pese a este cuadro crítico, el BM destacó que “en los últimos 4 años el Gobierno ha venido realizando grandes esfuerzos para mejorar sustancialmente la infraestructura”.
El administrador de la Dirección Nacional de Vialidad, Nelson Periotti, dijo que, en el caso de los caminos rurales, “desde los años 50 no se trabaja para mejorarlos”. El funcionario sostuvo que “los caminos rurales están en una situación crítica por el gran aumento del volumen de tránsito y la falta de mantenimiento”, según LN.
En momentos en que el gobierno argentino piensa construir un tren bala con la empresa Alstom que nos saldrá a los argentinos US$ 4.000 millones, que una las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, y que muy pocos podrán pagar una tarifa de AR$ 300 ó AR$ 500 según se proyecta, o que saldrá menos y subsidiaremos todos los argentinos, es que nos preguntamos si no sería mejor redireccionar esos fondos para algo menos llamativo y menos “popular”, como es la construcción de una adecuada red de ferrocarriles que una el norte y el sur del país.









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