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El FMI se Equivoca de Nuevo

El FMI se Equivoca de Nuevo

Por Paola Pecora


*** El FMI se equivoca de nuevo… pero Jessica no… un flashback a la Argentina de las cacerolas…

*** Chávez no descree de su manía nacionalizadora: y viene por más… cada vez más… en Venezuela el “arrogante” es estatizado…
Positivos los mercados ayer en Latam:

BVSP +0,08% 63.527 puntos. El índice sigue sin poder quebrar la fuerte resistencia en los 65.000-66.500 puntos y arrastra una caída de 2,35 % en la semana. Mucha gente enamorada de Brasil últimamente, ¿será que están saliendo?…hmmm.
Cayeron bancos y constructoras por temor a mayores tasas de interés, lo que generaría una baja en el crecimiento. Rossi Residencial bajó un 6% y Banco do Brasil 3%. El Real 0,3% de suba. Subió 20,1 % en los últimos 12 meses, y según Bloomberg, es la segunda mayor ganancia entre las 16 monedas más operadas contra el dólar.

IPC México +0,7% 31.649. La inflación en México sobrepasó el límte que el Banco de México considera aceptable, y se esperan mayores tasas de interés. El peso mexicano apreciándose 0,34%, mayor nivel en dos años.
Merval Argentina -0,67% 2.135 puntos. Inflación minorista 1,1% en marzo, un tercio de lo estimado por el sector privado. Según Standard & Poors, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina son inciertos políticamente. Y la incertidumbre política es el alimento de la incertidumbre financiera.

IBC de Caracas +2,25% 41.450 puntos. La estrella de Latam. El mayor monto negociado fue para la telefónica CANTV que subió un 5%.

DJIA +0,44% 12.582 puntos. WMT subió un 1% luego de buenas perspectivas de ganancias. Se especula con que una recesión en EEUU volcaría a los consumidores a tiendas como WMT por sus convenientes precios. YHOO + 3%: se uniría con AOL y negociaría publicidad con GOOG para combinar así sus operaciones en internet, intentando disparar fuera del alcance de MSFT y de su compra hostil.

Oro contrato junio en baja de US$5,70 a US$ 931,80.

Petróleo -0,7% US$ 110,11, luego de tocar los US$ 112,21 nuevo máximo histórico.
La Argentina parecía que venía haciendo bien los deberes. Al menos así se deducía de la ayuda que el país obtenía en los 90s y en 2001 por el Fondo Monetario Internacional.
Argentina era un ejemplo para el mundo, de lo que había que “hacer”, y era el modelo a seguir para otros países que estaban con dificultades económicas. El FMI aleccionaba.

Nos amábamos con el FMI como nunca antes. La economía en el período 1990-1997 crecía al 6%. Pero, como habitualmente ocurre en Argentina, las épocas de bonanza no han sido bien aprovechadas (léase hacer reformas estructurales y no vivir los almíbares de una mejor situación económica superficial)…
Llegaron las crisis de tequila en 1995 y Asia en 1997… la Argentina no pudo sortear esta última crisis: sus cuentas fiscales estaban demasiado deterioradas, y a fines de 1998 cae en fuerte recesión. Los fondos huían del país como golondrinas en invierno, el país necesitaba cada vez más dinero fresco para financiarse. Hubieron cuatro acuerdos de financiamiento, con nombres que parecían salidos de una película de James Bond: “blindaje”, “megacanje”, nombres probable y cuidadosamente elegidos para intentar alejarnos de la realidad y soporizarnos en la feliz ficción que nos pretendían hacer vivir. La Argentina era una “fiesta”. El mundo nos quería y admiraba…hasta que dejamos de pagarles. Sucede en las buenas familias también.
Una fuerte crisis económico-financiera se desencadenó sobre Argentina en diciembre de 2001 y enero 2002, porque simplemente no había más plata para seguir soportando un sistema rígido-perverso de tipo de cambio, las arcas fiscales estaban quebradas, y la deuda privada y pública estaba en niveles intolerables para el país. No había flexibilidad por donde permitirle al modelo una bocanada de aire: ni laboral, ni cambiaria, ni fiscal.

El país seguía a pie juntillas la política ortodoxa que el FMI dictaba en su programa. Pero el programa se desprogramó, y la Argentina vivió una nueva crisis, crisis que recurrentemente se repite cada 10 años en promedio… el ciclo juglar.
¿Tendría razón Jessica, secretaria argentina? Hace 7 años decía a Reuters: “Trabajo todo el día y no tengo ni tiempo de mirar noticieros. Pero creo que el país está viviendo una situación difícil como para que encima presionen con el dinero que se debe. Ellos prestan sabiendo que no se puede devolver”.

El FMI quedó absolutamente ridiculizado internacionalmente, al punto tal que hoy están vendiendo reservas de oro para solventarse. Pareciera que sus políticas tampoco le han servido en su propia casa.

Pero muchas veces, la ficción sobrepasa a la realidad y “El regreso de los muertos vivos” dejó de ser película, para convertirse en realidad: el FMI hoy ataca de nuevo, convalidando una inflación medida por el organismo afín al gobierno argentino, el INDEC, en 9,2% proyectada para el año 2008 para Argentina (ya hay economistas privados que miden la inflación en 40% anual). Para el 2009, pronostica un 9,1%. Sin embargo, se permitieron sospechar: “En la Argentina, aunque la inflación medida ha caído, la mayoría de los analistas del sector privado creen que la inflación actual es considerablemente más elevada que lo reflejado en los datos oficiales”.

Lo llamativo de la inflación proyectada por el FMI para 2008 en América Latina, es que para Venezuela, que si bien está en el otro extremo de Latinoamérica sigue siendo Latinoamérica, pronostica un 25,7% y para 2009 un… ¡31%! Cuando Venezuela *también* desconoce públicamente su inflación real.
¿Por qué esta agresión hacia Venezuela?
*** “Por la mañana, durante una reunión con directivos de Sidor, el vicepresidente venezolano Ramón Carrizales, había soltado la advertencia: el conflicto salarial, dijo, llegó a un punto que requiere la nacionalización.”

¿Le recuerda al Congreso de los Soviets de 1914 en la URSS? No, es Venezuela modelo 2008.
Parece que en Venezuela hoy, y desde inicios de 2007, toda compañía que no funciona como su presidente (no el de la compañía, sino el de la República) desea, es nacionalizada. No hay alternativa. Supongo que hacia la pena de muerte o decapitación lisa y llana de los directivos de la empresa “rebelde” debe mediar tan sólo un paso.

El gobierno venezolano ya controla compañías petroleras, como Chevron, BP, Statoil, Total, que aceptaron los términos propuestos y permanecen como socias minoritarias en los proyectos. Lo mismo para CANTV, la mayor empresa de telecomunicaciones del país, y Electricidad de Caracas, pasa lo mismo en cañaverales, hay expropiación de tierras…
La semana pasada se anunció que van a seguir echando mano al sector cementero; quieren empresas como la mexicana Cemex, la suiza Holcin y la francesa Lafarge.
“El Gobierno de Chávez necesita acero y cemento para su plan de construcción de viviendas populares.”, apunta el diario venezolano El Carabobeño.

Siderúrgica del Orinoco (Sidor) es controlada por la compañía argentina Techint en un 60% desde 1998. Un 20% está en poder del Estado venezolano, y el otro 20%, en manos de trabajadores y jubilados de la empresa. Pero estos porcentajes se revertirían: el plan gubernamental consistiría en dejarle un 20% a Techint y un 60% al Estado.

Los trabajadores nucleados en sindicatos, entraron en conflicto con directivos de la compañía. Solicitan reincorporaciones de trabajadores desafectados y aumentos salariales. Solicitudes que directivos de Sidor habrían intentado satisfacer a través de una contrapropuesta.

No aclare que oscurece, Carrizales: “Carrizales dijo que la decisión se tomaba porque la compañía había mostrado ‘arrogancia’ en las negociaciones, para las que se había “negado rotundamente a ofrecer una contrapropuesta”. La medida obedece, dijo, a “proteger los derechos de los trabajadores”.

La medida obedece a proteger los derechos autoimpuestos por el presidente de Venezuela.

Chávez a “nacionalización y sovietazo limpio” barre a opositores que puedan hacerlo tambalear en su cada vez más frágil posición política. Por eso necesita de un sindicalismo propio y afín para llevar a cabo sus propelías políticas y económicas que lo sigan manteniendo en el poder.

Ternium (TX:NYSE), que cotiza públicamente desde 2006, controlada por Techint y accionista de Sidor, se desplomó un 20% en la semana.

Dijo a La Nación de Argentina, desde Venezuela, el economista Orlando Ochoa: “Es parte del esquema de gobierno. La iniciativa tiene dos orígenes: es ideológica y se sustenta en la escasez de productos por los precios controlados. La ideología marxista indica que los controles no se pueden tocar, por eso impulsan la nacionalización.”

Sin embargo, al Soviet venezolano parece gustarle frecuentar el ambiente hollywoodense: mannequins internacionales que pasan por su despacho y la última: los US$ 10 millones que el actor estadounidense Danny Glover ligó por parte de Venezuela, por declararse hace un tiempo ferviente “admirador” de Hugo Chávez, para hacer una película en Venezuela.

Héctor Palma, director venezolano independiente a AP, según el diario El Impulso Digital: “esa cantidad de dinero puede incluso ser la sumatoria de dinero que se le ha dado a una gran cantidad de películas venezolanas en años… esa desproporción (monetaria) y los criterios de selección, es lo que llama la atención”.

El director de cine Fellini, de haber nacido en Venezuela o Argentina, hubiera sido sin dudas documentalista.
Hasta el próximo viernes,

Paola Pecora

Nota de la editora: De vuelta. Nadie nos cree. La inflación en Argentina se sigue disparando, pero sólo el gobierno se cree a sí mismo. Esta película de tan falsa y repetida ya aburre. Hasta se podría montar una operatoria sobre spreads entre la brecha de inflación oficial y la real, que se amplía cada vez más. Mismo apuestas. Ya ni los economistas amigos del gobierno le creen. Horacio tiene una propuesta. Me pueden enviar sus comentarios a: paola@latinforme.com

El Dato de Inflación No es el Verdadero Problema en Argentina

Buenos Aires, Argentina
Por Horacio Pozzo

Como cada vez que se conoce el dato de inflación en la Argentina, se enciende la polémica. Y ayer no fue la excepción. Lógicamente que el descreimiento generalizado es algo que no le agrada al gobierno, a tal punto que el dato de variación inflacionaria cada vez se publica con más retraso. El dato de inflación se publicaba habitualmente el tercer día hábil, pero luego, con el inicio de las dudas acerca de la veracidad del dato de inflación se pasó al cuarto día hábil y, como parece que es cada vez más difícil su estimación, este último dato se publicó el séptimo día hábil…Y el dato volvió a decepcionar: 1,1%. El descreimiento llega a tal punto que en una encuesta publicada en el site argentino infobae.com el 95,6% de los encuestados declaró no estar de acuerdo con el dato oficial.

Hasta el FMI se permitió declarar sus sospechas sobre los datos oficiales: “En la Argentina, aunque la inflación medida ha caído, la mayoría de los analistas del sector privado creen que la inflación actual es considerablemente más elevada que lo reflejado en los datos oficiales”.

¿A cuánto asciende la verdadera inflación? Antes de arriesgar un número, prefiero compartir algunas estimaciones de diferentes consultoras privadas de renombre en el país: para el estudio Bein & Asociados, la verdadera inflación minorista sería del 3%, para Ecolatina 3,2%, para M&S 4,2% y para RSH Macroeconomía 3,6%. Claramente algo no está funcionando del todo bien, porque sino cómo se explica semejante diferencia entre las estimaciones privadas y el dato del Indec.

Algo que me produce mucha preocupación, es que a medida que van pasando los meses, la brecha entre la inflación oficial y la estimada por analistas privados se amplía cada vez más. Y realmente este problema ha llegado al punto tal de hacer, como muestra el periódico “Ámbito Financiero”, preocupar a economistas que defienden al actual modelo económico. Uno de ellos, Roberto Frenkel decía “La suba de precios se está comiendo al modelo”. Otro, Eduardo Conesa, también con tono alarmista decía “Si el gobierno no corrige la inflación, el modelo se va a pique.

Sinceramente para mí, ya el dato de inflación resulta anecdótico. La certeza que existe en el ambiente es que de una vez por todas hay que atacar al problema de fondo, para evitar que se vuelva incontrolable. Desde todos los sectores se está pidiendo a gritos que el gobierno salga de su letargo y que implemente medidas concretas. Eduardo Curia, un economista del agrado del gobierno, reclama la implementación de políticas de metas de inflación (aunque con tinte no ortodoxo). Para Roberto Frenkel, “falta una política antiinflacionaria” y reclama un freno en la demanda por el lado fiscal y un aumento de tasas de interés para encauzar los incentivos de consumo y ahorro de las familias.

A pesar de estas demandas, desde el Ministerio de Economía todavía no se ha visto ninguna acción en concreto. Sólo acciones que son polémicas como la implementación de retenciones móviles a las exportaciones agrícolas.

La decisión de implementar retenciones móviles y que generara un conflicto histórico con el campo buscaba, según el gobierno, evitar la “sojización” de la actividad y lograr una ampliación de la variedad de cultivos al tiempo de controlar las subas de sus precios (con subsidios incluidos). Pero un muy buen trabajo de IDESA, da un dato no menor sobre a quienes beneficia este tipo de medidas para controlar la suba en los precios de los alimentos: en Argentina, los hogares más pobres consumen sólo el 21% de los alimentos (ello a pesar de que tienen una mayor ponderación en su canasta en relación a la que tienen los alimentos en la canasta de los sectores de mayores ingresos), por lo que las políticas de subsidios y controles de precios benefician más a los más ricos que a los más pobres… ¿No sería mejor darles un subsidio directo a las clases sociales de menores ingresos? Obviamente éste no es el único ejemplo de políticas que terminan beneficiando más a las clases más pudientes.

Y más allá de que este tipo de políticas terminan beneficiando en menor medida a los que menos tienen, lo más grave del caso es que los precios de la economía se siguen distorsionando con los subsidios, las retenciones y los controles de precios lo cual atenta contra la inversión, ya que la limita (por la gran incertidumbre que le genera a la rentabilidad esperada de los proyectos) y la direcciona erróneamente (hacia actividades de menor beneficio social). Un dato que preocupa y que evidencia el desincentivo a la inversión: de las 1.009 cabezas de ganado que se enviaron ayer a Liniers (el principal mercado donde se transa ganado en pie), 941 cabezas eran vacas lecheras que fueron enviadas por los ganaderos como una señal clara de que el negocio lechero no es rentable (al menos para el empresario pequeño y mediano con menos de 1.000 cabezas).

En una reunión que tuve con un grupo de colegas, uno de ellos advertía sobre el costo que tendrá esta distorsión en el dato de inflación cuando Argentina quiera volver a acceder a los mercados financieros internacionales. Ya desde el gobierno se han iniciado conversaciones para acordar el pago de la deuda con el club de París, lo cual muestra el deseo (y la necesidad), de volver a ser aceptado por los mercados. Pero de concretarse la posibilidad de acceder al financiamiento internacional, no le saldrá nada barato para Argentina, ya que su riesgo país se encuentra actualmente encima de los 530 puntos básicos.

Por eso, como dice el título de este artículo, el verdadero problema no es el dato de inflación, sino la inflación en sí y las consecuencias de no enfrentar el problema desde sus causas. Esperemos que desde el gobierno se reaccione a tiempo y no se eche por tierra todo lo logrado en estos años. Eso sí, va a tener que apurar en su reacción porque para los próximos meses, los problemas energéticos que deberá afrontar pueden hacer incontrolable la dinámica inflacionaria… Unos detalles a tener en cuenta de la gravedad del problema energético: desde Brasil ya se ha adelantado que no está asegurada la provisión energética hacia Argentina por los problemas de sequía que están atravesando a lo que se suma que Bolivia no va a enviar el gas comprometido tiempo atrás….Y encima en Argentina la sequía también es un problema y por ello una de las principales centrales hidroeléctricas está trabajando con capacidad limitada ya que está “guardando” el agua para generar energía en el momento más crítico…

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

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